Spain of the Dead, (c) Gabriel Cordero Huertas / Dr. Worst

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Con todo el cariño al equipo de rodaje de Juan de los Muertos
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martes, 8 de noviembre de 2016

SEAMOS PRAGMÁTICOS: ¿CLINTON O TRUMP?




A priori la respuesta parece sencilla para la mayoría, es difícil no decantarse por Clinton sin temer hacer el ridículo o sufrir alguna amenaza, pero ¿son las cosas tan sencillas? La campaña electoral estadounidense es un circo, lo ha demostrado una vez más, y los mensajes suelen estar bastante faltos de contenido ... especialmente los de la Sra. Clinton, que no dice nada que no se espere que diga, que oculta cosas y a la que se ha pillado mintiendo ya en más de una ocasión (reconociendo en privado que hará lo contrario a lo que dice en público). Tuvo como bochornoso ejemplo a seguir a su marido. Trump en cambio es un bocazas, habla demasiado, piensa demasiado poco lo que va a decir y es espontáneo hasta el espasmo. Esto no quiere decir ni mucho menos que todo lo que diga constituya su verdad ideológica (lo que cree que es la verdad) ni mucho menos, pero da una imagen más próxima lo que realmente es y representa, mientras que Clinton no puede dejar de parecer una farsante. Por ese mismo motivo se alinean con Trump muchas «celebrities» que tanto peso tienen en la política estadounidense (me gustaría pensar que no pasa lo mismo en España, pero por desgracia, aunque a otro nivel, no es así).

A Trump le acompaña el esperpento, eso sí, mientras que a su rival se regodea en el maquiavelismo ¿Cuál de los dos es más peligroso? Porque cuando se trata de Estados Unidos, hablemos claro, no se trata de hablar de quién será nuestro mejor aliado, ni nuestro «amigo», se trata de dilucidar quién será menos peligroso para la paz y la estabilidad mundial y quién menos nocivo. Seamos pragmáticos, lo que ocurra dentro de las fronteras de Estados Unidos debería importarnos un bledo, lo que desde Europa, que es un objetivo estratégico para las diversas administraciones USA, debería importar es quién es menos peligroso, quién tendrá menos capacidad o pretensión de infiltración, y quién no operará mediante avanzadillas britanas o germanas, desestabilizando todo el continente con la única pretensión quizás de mermar la capacidad rusa, aunque sus estúpidos amigos y «aliados» de este lado, especialmente los alemanes no se den cuenta de lo que están haciendo, hasta que tarde, quizás demasiado tarde vuelvan a reaccionar repitiendo su pasado.

A Trump le acompaña el esperpento, si, pero, ¿no es un esperpento toda la política estadounidense? Analicemos siquiera someramente algunos elementos.

La insoportable vacuidad de la campaña




La campaña electoral estadounidense (comprobará el lector que me cuido muy mucho de decir «norteamericana» y menos aún «americana», ya está bien de alimentar el ego de estos que se creen los únicos americanos , cuando no «civilizados del mundo) está marcada por la más absoluta vacuidad de contenidos ¿quién dice más y quién menos? ¿quién dice algo?



  1. Clinton, salvo apelar al voto femenino que habría de indignarse con el machismo de Trump, al voto latino por cuestiones tan sencillas como viscerales y a su supuesta «madurez» como político (como persona está clara) frente a la pretendida incapacidad de Trump , apenas ha dicho nada ... ¿recortará los derechos al uso de armas? ¿tiene alguna idea en concreto para acabar con la brutalidad policial? ¿tan liberal que es podrá o pretende siquiera hacer algo contra la pena de muerte ? ¿hará algo para reformar el sistema de justicia estadounidense, que eso si que es esperpento como para tener pesadillas? ¿Conseguirá lo que no ha conseguido su antecesor negro, que la caza de negros deje de ser deporte nacional? ¿Se sabe algo de su política económica? ¿ se sabe algo de que hará con el sistema, por llamarlo de alguna manera de seguridad social de USA? ¿acabará con los salarios que no permiten salir de la pobreza extrema aún a quién tiene trabajo (no olvidemos que Estados Unidos tiene un índice bajísimo de paro, pero un altísimo de indigencia y pobreza extrema, el trabajo no basta para vivir)?
  2. Trump en cambio si ha hecho unos esbozos , que aún siendo sólo esbozos , son claros. Habrá que desarrollarlos, pues son como «proyectos empresariales» después vendrán los equipos de «experto» seleccionados para realizar el trabajo. Esto no es muy distinto a lo que pasa en otros lugares del mundo. Se podrán o no compartir sus políticas, pero al menos de él sabemos algo:
    1. Sabemos que es contrario al multiculturalismo. ¿Esto es bueno o malo? Pregúntenle a Huntington, si, ya sabemos que es tan ·«indeseable» como Trump ... pero la mayoría de las críticas que se hacen a su «Choque de Civilizaciones» , especialmente las que vienen de Iberoamérica y del «buenismo» europeo son tan naif, que en el país de los memos parece un genio. Pregúntenle a Walzer, en el polo opuesto, cuyo tratado sobre la tolerancia es muy respetado (incluso en Europa, donde la filosofía estadounidense, más allá del pragmatismo, si es que existe tal cosa en sentido estricto, se nos antoja habitualmente un tanto infantil). Pregúntenle al gobierno belga, ejemplo mundial de multiculturalismo e «integración», que ha convertido algunos de los bajos de bruselas en campos libres para tiro y ha hecho florecer dentro todo el el terrorismo islámico de Europa (o al menos el que ha resultado más efectivo hasta la fecha) . Pregúntenle a franceses y alemanes, que si siguen teniendo gobiernos tan alejados de las inquietudes de su población, van a acabar aupando un nuevo fascismo a la cúspide del Estado, como reacción. Pregúntenle a los griegos, como amo ese país, y como me gustan sus calles, gente y monumentos, y como no puedo dejar de sentir desde hace una década la desazón de ver como están siendo invadidos otra vez por el imperio otomano, porque lo que se ve en las plazas de Atenas (i.e. Sintagma) en los parques, ante el propio museo ... es una invasión, llámese como se quiera, pero es una invasión. Como si no fuese suficiente con la pérdida de los territorios históricos, de la invasión turca de Chipre y de la absoluta incapacidad de la Unión Europea, que no teniendo bastante prefiere al otomano como aliado. El multiculturalismo está agotado, es una manifestación tardía del liberalismo que pretende hacerlo extensivo más allá del paradigma para el que este fue teorizado (Locke), es decir de un occidente de raíces cristianas, donde se busca la tolerancia para acabar con las guerras de religión, pero guerras europeas. La capacidad para asimilar culturas decae cuando las diferencias son extremas. El multiculturalismo es también fruto en las ciencias sociales de la antropología particularista (Boas) y todo eses sistema se alimentó y propagó, únicamente para poner freno a las ideologías materialistas que pudiesen entroncar con corrientes de pensamiento marxista. Esas ideologías ya no son útiles ni para os fines espureos para los que se concibieron, y se están mostrando peligrosas.
    2. Sabemos que defiende un sistema económico capitalista de empresa que no es totalmente liberal. Y no lo es porque defiende ciertas protecciones para los trabajadores a las que no se atreverían a apoyar los «demócratas» a pesar de que a Obama lo han tildado desde el bando «republicano» de «comunista» . Alguna de estas medidas sociales, son precisamente la fuente fundamental del rechazo que inspira a miembros de su propio partido (aunque se pretenda otra cosa). Todo se juega con y por el dólar. La política, en este sentido, de Trump tiende a ser un tanto paternalista, y el obrero aunque sigue siendo un obrero, como pasaba en el Estado Fascista Italiano, da la impresión por los comentarios que ha ido haciendo de que se vería como allí favorecido, frente al Estado sencillamente neoliberal, para el que es poco más que capital (llámese humano») . Sería demasiado complejo analizar en esta breves líneas el contenido de las propuestas difusas. Pero una de las cosas que promete Trump es un empleo industrial de mayor calidad, que permita mantener una vida digna a quién lo tenga. Para los demócratas hoy en día, defender algo que no sea una libertad contractual casi absoluta para el empleador, es un anatema ¿quién está en este aspecto más a la izquierda y más a la derecha?
    3. Sabemos que quiere poner freno a la inmigración ilegal . ¿Hay algún gobierno estadounidense que no lo haya pretendido? Y ¿Hay algún gobierno Europeo que no le pretenda? Salvo buenismos ingenuos, seamos de Walzer (liberal) o de Huntington (ultraconservador) la capacidad desestabilizadora de una inmigración masiva es evidente. Estados Unidos aún no ha sido capaz ni de asimilar la diversidad étnica constitutiva en su momento fundacional. De una forma o de otra los movimientos libres de persona y su capacidad de asentamiento se han de limitar, esto habrá quién lo diga y quién no m pero todos lo harán. Trump habla de muros y expulsiones de «ilegales», lo cierto es que las expulsiones se hacen ya, y lo que también se hace ya es disparar en la frontera contra los mexicanos , lo hace la policía, y no es que quede impune, es que es legal, ¿por qué nos llevamos las manos a la cabeza cuando nos hablan de un muro? ¿es más humano el plomo de las balas? Personalmente creo que Estados Unidos está recibiendo lo que «merece» por razones históricas, invadieron y se apropiaron de gran parte de México, ahora, de otra manera la invasión es contraria. Muy pronto Estados Unidos va a dejar de ser un país de origen anglosajón para serlo de origen iberoamericano, pero esa es otra cuestión.
  3. La campaña electoral es un «reality show» más que se nutre del escándalo: Hemos dicho que la política estadounidense es un esperpento y lo es por muchos aspectos:
    1. Un muy honorable presidente de USA, puede perder toda su honorabilidad porque l gusta mantener relaciones sexuales con mujeres, como le pasó a Clinton. Sin embargo da igual que se apoyen guerras de exterminio, que se invadan países soberanos, que se desestabilice todo oriente medio para robar un poco de petróleo y de paso dar lugar al nacimiento del «Estado Islámico», etc.
    2. A Trump se le pretende deslegitimar por sus comentarios o lenguaje malsonante, lenguaje que además no se ha proferido en actos públicos sino en principio en privado ... ¿quién de nosotros no ha dicho alguna vez algo que le avergonzaría en público? Sobre todo tratándose de sexo, ¿quién no ha ido alguna vez «demasiado lejos»? ¿Tiene alguna importancia eso frente a la guerra en Europa que los demócratas están empecinados en alentar, con tal de socavar el poder de su enemigo Rusia?
  4. La campaña en definitiva se fundamenta en el insulto y la descalificación personal. Mientras que se obvian las cosas importantes.


Estados Unidos no es un país ilustrado: La religión.




Este es otro aspecto que marca diferencias entre Estados Unidos y Europa, ya clásico en comentarios, textos filosóficos, sociales y chistes de todo tipo. El «moderno» Estados Unidos, tiene un sistema de gobierno que podría denominarse «Teocracia Representativa». En esto los dos candidatos no difieren mucho. Cuando los demócratas tachan de conservadores a los republicanos, no pueden sino revolcarse una vez más en el ridículo, así tenemos que mientras Trump se apoya en las Iglesias Evangélicas, Clinton lo hace en las Baptistas. Una vez mas ... ¿cuál es la diferencia?

La política internacional




Este es el aspecto fundamental que a los europeos nos debería interesar. Trump dice de Clinton que si se la deja gobernar será capaz de provocar una guerra en Europa contra Rusia. Esto no es descabellado, las provocaciones contra Rusia no han parado desde que se disolvió la URSS, han sido sistemáticas y hasta un medio para evaluar la capacidad del gigante europeo-oriental. Las alarmas han saltado cuando esta nación, que no es un problema para Europa, y que debería ser nuestro aliado natural (y rectifiquemos ¿acaso Rusia no es Europa?) ha dado las primeras muestras de que se acabó el jugar. La política estadounidense, alentada en Europa por sus estúpidos aliados alemanes, y los maliciosos de otros sitios (especialmente británicos), ha dado como resultado una guerra fría artificial y una desestabilización de Oriente Medio, que produce terroristas que operan en territorio europeo. Estados Unidos está convirtiendo Europa en un campo de batalla donde se libran las guerras por sus propios intereses, con peones europeos. Como ya antes la convirtió en un campo de pruebas para sus teorías económicas y sociales La insensatez absoluta de Europa, que ha colocado a Kosovo, teocracia islamista de fundación terrorista como Estado soberano en el centro de Europa, y que pretende reproducir en Siria, ahí al lado, lo que ya se ha hecho antes en Irak, excede de la más malsana de las esquizofrenias. Solo la locura o la maldad extremas pueden apoyar estas insensateces. Trump es el único capaz de hacer autocrítica sobre esto. Clinton ha prometido en cambio aumentar la presión sobre Rusia y utilizar a la OTAN para provocarla, es decir utilizar a los imbéciles Estados europeos, que si tuvieran mandatarios con dos dedos de frente saldrían todos por patas de la Alianza Atlántica, organización militar que no tiene más fin que perpetuar el poder de USA sobre Europa y hacer de Turquía, precisamente para erosionar aún más la capacidad de Europa, un enemigo inviolable, a la vez que procurar el enfrentamiento continuo con quien debería ser nuestro aliado natural Rusia, que es nuestro vecino y quién nunca nos ha dado problemas, precisamente. Trump, por contra, en este aspecto es un pequeño Stalin, pretende concentrarse en su país de puertas (o muros) adentro, y no le preocupa mucho adentrarse más allá, salvo en un estrecho cinturón de seguridad que permita a los «americanos» sentirse a salvo.


Conclusión




Atendiendo a lo que se puede esperar de ambos candidatos, sin duda el menos peligroso para Europa (y presumiblemente para el resto del mundo) es Donald Trump, y también el único que no alberga pretensiones de manipular Europa para dirigir una guerra contra Rusia. En cambio Clinton sólo propone en este aspecto mano dura, es decir tensar las relaciones con nuestro gigante vecino. Propone igualmente continuar sus chanzas en Oriente, al más puro estilo invasión de Irak, ¿qué la separa entonces de aquellos republicanos que lo iniciaron todo? Si somos pragmáticos, como los estadounidenses lo son, y no nos preocupamos de lo que pase de puertas adentro en USA, y sin que esté tampoco claro que a los estadounidenses les vaya a ir mejor con un candidato u otro, todo apunta a que deberíamos preferir a Trump.


Mi apuesta personal: quizás gane Trump, ¿por qué? Porque lo tiene todo en contra, es el «antisistema» actual en USA y el hecho de que se reconozca que está tan cerca de Clinton, teniendo en cuenta que los medios tergiversarán la información para tratar de influir sobre el resultado, podría indicar que sus expectativas son mayores que las que dan a conocer los mass media. Es decir, se le sitúa demasiado cerca del éxito, si descontamos la propaganda y exageraciones en su contra ... da la impresión de que podría estar no sólo cerca. Lo veremos en horas.

sábado, 25 de junio de 2016

BREXIT (I) : EL DÉFICIT DEMOCRÁTICO DE LA DEMOCRACIA




Ya se están extrayendo las primeras consecuencias del Brexit, una de ellas la dimisión del Primer Ministro, ya nos gustaría en España que semejantes fracasos personales en la política se coronaran de la misma manera. Siguen otras muestras, otra vez tendenciosas , de ataques a la política desde operadores económicos de alta finanza: los «mercados» vuelven a advertir. Tanto están advirtiendo que puede que les vuelvan sus propios argumentos como guante arrojadizo y golpeen su cara, aunque dura es los suficiente para soportar esto y más.



Se nos habla ahora de posibles sanciones, hecatombes, crisis venideras, se prepara el escenario para echar la culpa de todo lo malo que venga al Brexit, un nuevo chivo expiatorio. Este razonamiento es peligroso para quién lo abandera porque ... ¿y si no pasa nada? O más aún ... ¿y si resulta que realmente a U.K. Le va «mejor» en adelante? . Se produciría la reducción al absurdo.



Definamos primeramente el concepto «mejor», que no es un absoluto, quizás habría que decir «mejor para qué». La economía no mide la felicidad, es necesario un soporte material mínimo, pero una vez traspasado el umbral, mayor economía, mayor crecimiento no necesariamente son un factor medidor ni correlacionado directamente que el grado de satisfacción del individuo en su sociedad. Hubo un tiempo en la U.R.S.S., cuando sus ciudadanos creían en sí mismos y en su proyecto social y político, en el que se alcanzaron grandes cotas de felicidad. La economía de Rusia hoy es mayor que la de la U.R.S.S. de los ochenta, pero muchos de sus ciudadanos se sienten hoy mucho más decepcionados. La balanza estadística podría dar resultados inesperados. Tener mucho dinero pero estar recluido en un campo de concentración, es mucho peor sin duda que tener menos y estar libre. Algunos confunden el dinero con la felicidad, se olvidan de su valor instrumental y que sólo es útil para conseguir cosas, pero si estas no se pueden conseguir pagando deja de ser útil ese artificio de cambio. El trabajo y el desarrollo personal, intelectual, artístico, son factores que en los paradigmas marxistas han tenido siempre una alta estima. En los liberales y neoliberales, en cambio, se cambia el aspecto cualitativo por el cuantitativo, y sólo se tienen en cuenta esos factores, llevando a una estimación espúrea, el mismo tipo de estimación que pretende en base a factores macroeconómicos que una sociedad va por buen camino, cuando la microeconomía puede mostrar que está en plena efervescencia y al borde del colapso o la revolución. Personalmente he tenido la oportunidad de observar la existencia de auténticos palacios erigidos en medio de la más rotunda pobreza, en tierras iberoamericanas, y puedo constatar que salvo allí donde la contaminación de la ideología dominante, neoliberal, ha calado a fondo hasta llevar al autoengaño, la riqueza extrema no da la felicidad ni real ni imaginada. De nada te sirve estar atrincherado en un palacete a sabiendas de que hay «hordas» dispuestas a entrar al asalto en cualquier momento, listas para saquear y matar (Honduras, el Salvador ... ). El dinero te permite comprar fusiles y pagar hombres (que también pueden ser sobornados por dinero) para que conviertan tu mansión en una fortaleza, pero no da la tranquilidad. Y sabes que si lo pierdes, o que si un competidor consigue mucho más que tú, serás pasto de chacal. No sólo la economía importa, o al menos no la macro. No somos ingenuos idealistas, importa y mucho la economía, pero siempre y cuando sus efectos tengan lo que estadísticamente se llama una «distribución normal». Los saltos abruptos producen este tipo de situaciones. El poder económico y político es más efectivo cuando más fácil es de ejercer. Es algo parecido a lo que en artículos anteriores decía sobre la invasión de musulmanes y otras culturas, por más dinero que traigan ( si es que lo traen) la percepción general, desde el barrio, no será que se mejorará. Por más que se pretenda un aporte demográfico salvador, tampoco lo será, no se salva un rebaño completando la falta de reses con depredadores, eso es cambiar el modelo y formar una jauría. Jauría que por cierto, depredado todo volverá a su más esencial estado de miseria. Si te falta demografía, apoya su crecimiento como tantas veces se hizo en el pasado con notables resultados, en vez de penalizarlo es lo que debería hacerse. La Unión Europea es una fuente perpetua de penalización a este respecto, puesto que el capitalismo salvaje, en su obsesión por aumentar los beneficios a corto plazo, se envuelve en una política expansionista económica y en una cruzada contra los derechos sociales que se alimenta y financia de la importación de mano de obra extranjera, el componente residual y necesario contra la Curva de Phillips. Creo que hoy por hoy, por más reactivación económica que haya en los barrios marroquizados de Bruselas, sus habitantes autóctonos, estarían mucho, mucho más felices, sin tales aportes que desde el punto de vista macroeconómico y sincrónico se pueden considerar beneficiosos. El neoliberalismo además, no tiene visión a largo plazo, quiere beneficios y los quiere ya. Por eso cuando se le contrasta con el imperialismo clásico se hace de forma falaz. El Imperio Romano se construía para la eternidad. La proyección de una obra (como la Vía Claudia) podía hacerse estimando su duración en siglo y medio. Hoy rige el corto plazo, propio del neoliberalismo, porque se pretende el triunfo individualista personal. Un vicio que también afecta severamente a nuestras democracias y al sistema electoral, que por definición busca réditos a corto plazo, resultados que enseñar antes de la siguiente campaña electoral. Y que además lleva a los que ya se ven como perdedores consolidados, a propiciar auténticas debacles ofreciendo lo insostenible con tal de arañar siquiera por un breve tiempo una parcela de poder que saben que en adelante les será negado. Mejor mentir, estafar y medrar para después ser expulsado con todos los privilegios de ser un ex-cargo, que no llegar a la meta por sincero y honrado.



EL DÉFICIT DEMOCRÁTICO:




Nuestro sistema político, como es bien sabido, se autolegitima en la noción de «democracia» como valor salvífico per se. Además, como en otros tantos conceptos, establece que la «democracia» la única democracia es la que tenemos. No se admiten discusiones. Hasta tal punto que hablamos de «dictaduras» cuando nos referimos a otros regímenes «democráticos», como lo fueron la extinta República Democrática Alemana (RDA) o la propia U.R.S.S. Esta estrategia tiene una doble finalidad:
  1. De tanto repetirse, al estilo Goebbels, llega a convertirse en una realidad asumible. Se le da validez y no se piensa. Así, muy poca gente hoy sabe que la palabra «democrática» estaba puesta por algo. La elección de los cargos políticos se realizaba por democracia directa. Esto no sólo es democrático, sino que es más democrático que nuestro sistema «occidental», por un hecho muy sencillo: se eligen directamente a las personas. La capacidad de elección es mayor que en un sistema de partidos con listas cerradas, sin que nuestro balbuceante y no consolidado ni preceptivo «sistema» de primarias venga a paliar nada. Rápidamente se nos criticará aquí, que todos los elegibles pertenecerían a un partido «unico». Esto es otra falacia de definición. Hay que establecer primero que «holgura conceptual» permite esa «unicidad». Nuestra Constitución vigente establece un sistema neoliberal (con algunas restricciones). La U.R.S.S. establecía un sistema socialista. Pero dentro del PCUS han cabido elementos tan divergentes como Lenin, Trotsky, Stalin, Jrushchov o Gorbachov. Basta examinar las andaduras de cada uno para comprender que sustantivamente, entre cada uno de ellos y cualquiera de los demás, hay mayores diferencias de las que hay y las que puede haber entre los partidos de las democracias liberales de nuestros países. La limitación del «partido único» no es esencialmente distinta de la de el establecimiento del Estado como Neoliberal, sólo lo es de signo contrario. Pero esto es lo que se trata de obviar. Se pretende que USA es un país de libertad aunque se proscriba el socialismo, en cambio se pretende que la URSS no lo era porque proscribía el neoliberalismo. La realidad es que el sistema neoliberal y el soviético , ambos son los herederos de las dos ramas de la Ilustración, contrapuestas, pero germen de la modernidad política occidental. Ambos sistemas representan el final del antiguo régimen y en lo político el renacimiento que en lo cultural había tenido lugar siglos atrás, y propiciado por él. Podríamos decir que la U.R.S.S. recogió el el guante roussoniano de la revolución Francesa, la parte occidental de Europa se quedó con el ala liberal, y el Reino Unido como siempre, quedó un tanto al margen, si bien pudiese ser inspirador en un primer momento y reinspirado con posterioridad.
  2. Se niega así la auténtica «dictadura» la de las «leyes del mercado» esas que no se pueden contravenir. Esos principio y valores que de tanto repetir que son absolutos e insuperables, hasta sus voceros han terminado creyéndose. Ese es el estupor conque reciben al Brexit. Se han quedado idiotizados, incapaz de comprenderlo. Véase la falacia de definición aquí también, pues si todo ha de supeditarse al mercado, definitivamente y por definición el concepto que se pretende de democracia queda vacío de contenido, emergiendo la dictadura del mercado que se pretende legitimada por y legitimadora en un círculo vicioso de la democracia neoliberal y que se establece como oposición a la «dictadura del proletariado». Así que tanto aquí como allí, en Occidente o en la antigua U.R.S.S. teníamos una «dictadura», siguiendo el análisis en los propios términos de los teóricos del neoliberalismo, y la democracia en realidad no es más que un cuento para lecheras , como ya anticipaba Locke (uno de los teóricos de nuestro sistema, que en realidad conceptualizaba con carácter puramente instrumental) , un folclore sin capacidad real de modificar los dictados de la «economía» . No en vano las democracias británica primero y estadounidense después no son más que la instauración de un club de «propietarios», todos libres e iguales entre sí. Desde ese ámbito se puede entender como se puede sostener esto a la vez que se utiliza mano de obra esclava y se extermina a la población indígena.
  3. Y sobre todo y lo más importante, se pretende que no hay alternativa. Para mayor éxtasis místico de Fukuyama y su último hombre, soñador americano. Adormecido y obeso de cuerpo y mente. Así que definitivamente estamos condenados a elegir entre lo mismo y más de lo mismo, para cambiar nada, sólo aspectos cosméticos. El Brexit puede ser una prueba en contra, la puesta de manifiesto de la posibilidad de la alternativa. No otra cosa es lo que molesta a los políticos alemanes. No tiene virtualidad real el asunto de las ventas del motor de Alemania en U.K. , ese no es el motivo de su reacción airada. Los aranceles futuros podrán o no llegar, nada será óbice para tratados comerciales , como tampoco para permitir circulación de personas cumpliendo ciertos criterios, es lo que ya sucede con otros países extracomunitarios (dejémonos de falacias por favor). De hecho U.K. viene siendo un poder contrapuesto incómodo, casi deberían alegrarse de su marcha, ¿por qué no lo hacen entonces? Porque ha osado saltarse sus dictados. Porque han hecho un ridículo estruendoso al hacer concesiones vergonzantes desde los presupuestos de la Unión, doblegándose hasta lo inimaginable, para al final recibir una buena patada en el trasero como contraprestación. Y porque es el precedente notable y peligroso de que se puede escapar a los dictados del «mercado» del modelo económico de Wolfgang Schäuble y de la mano de hierro del IV Reich en ciernes.
Lo más gordo de todo esto es que el abandono de la Unión se hace por medios «democráticos», siguiendo la tradición del primer parlamentarismo europeo (esto también es discutible, según el sentido que se de a la palabra) y que no se pueden esgrimir argumentos de «antidemocráticos» contra los dirigentes del Reino Unido. Al contrario, ahora estamos viendo que se tilda a Cameron literalmente de «imbécil» por haber propiciado un «referéndum que nadie había pedido» y teniendo mayoría absoluta. El talante (da miedo usar esta palabra gracias al Sr. Zapatero) democrático de estos críticos es notable: el Sr. Cameron podría haber engañado, sí, a la población no realizando el referéndum, y habría conseguido así la victoria personal de ser Primer Ministro para toda la legislatura, con mayoría absoluta y haciendo lo que le viniese en gana (sabiendo que no volvería a jugar nunca más), al más puro estilo González/Aznar/Zapatero/Rajoy, o podía cumplir con su palabra y en su caso salir honorablemente de la política, como me parece que ha hecho. Cierto es que ha empañado un poco la campaña con sus referencias instrumentales a Jo Cox, pero comparado con lo de nuestros infames presidentes, esto no es nada. Sin embargo vemos a periodistas en nuestro querido país hablando de los «metodos democráticos contra la democracia» , en relación a este referéndum. Algunos como el siempre neutral y espabilado Alfonso Rojo, declarando sin ningún pudor que debería ser considerado nulo. Que debería revisarse la validez e incluso prohibirse este tipo de referéndums, ya que «no de todo se puede opinar en democracia». Volvemos al mismo argumento, hay leyes superiores, suprapolíticas y supraestatales, que emanan de un poder místico superior «El Mercado» (¿su Dios?). Este notable endiosamiento de la economía es más ridículo, puesto que la crítica al marxismo siempre se ha articulado en su excesivo «economicismo». Así a lo largo de la historia de la U.E. no han sido infrecuentes las manifestaciones de políticos de todo signo (queremos decir socialdemócratas o liberales, pero en realidad es porque no existe la clara división de signo y todos pertenecen a la misma oligarquía) que inciden en que «el pueblo se ha equivocado» . Alguno llegó a decir que «había que construir un pueblo a la altura de su democracia», es decir «construir» los votantes necesarios (robots) para que salga la elección preconfigurada y no estropear el ritual gracioso de la democracia. Las trampas en la U.E. Han sido notables, en ocasiones se han repetido los elecciones sin pudor hasta conseguir que salga el resultado esperado. Se ha hablado siempre de pedagogía, y de falta de altura democrática, cuando no se han conseguido los resultados queridos, como ante las votaciones en torno al Tratado de Maastricht y las consultas de Dinamarca e Irlanda, el no francés al proyecto de «Constitución» y el método utilizado sin pudor de proponer elecciones ad nauseam hasta que salga el resultado requerido. Es decir, vote lo que quiera, pero que sepa usted que si no vota lo adecuado, no pararemos de lavarle el cerebro y convocar nuevas votaciones hasta que atienda a razones. Así que hágase un favor a sí mismo y a nosotros (la élite) y vote de una vez la solución de sentido común (que es la que nosotros, la élite, proponemos). Se ha abogado por «enseñar» en colegios, universidades y en todos los ámbitos, la senda del camino único. Ante estas estrategias resultan risibles las críticas por tendenciosas que se hacían antaño a la educación de la U.R.S.S. considerando tendenciosos sus postulados por ser antiliberales. Pero nauseabundas correlaciones con esta práctica tiene hoy nuestra LOMCE, en su capítulo dedicado a enseñar los «valores del emprendimiento», maquillando el concepto de «empresario» cambiado el término por el del «emprendedor», que como variante incorpora quizás la nueva horda de «empresarios forzados pobres» dentro del conjunto, al estilo de los vendedores iberoamericanos de «perritos» que pululan por Nueva york, pero que no es más que una apología burda del neoliberalismo.



A todo esto sumemos la elección a dedo de los altos cargos en la U.E., por más que sean relevantes sus cuotas de poder, la falta de control, el poder omnímodo de algunos órganos, el oscurantismo en la realización de tratados internacionales (como el de Libre Comercio con USA, que nadie quiere salvo los poderes fácticos económicos y que se preconfigura como un poder superior a las constituciones estatales y comunitaria) la política normativa de hechos legislativos consumados sin control alguno ... En la Unión Europea, desde dentro, se sabe muy bien que la organización es antidemocrática, y se asume, se pretende más eficiente así. Además , las poblaciones no están «preparadas» para esta democracia. Lo rentable es «actuar» primero, y ya condicionaremos a los pueblos después. Es cuestión de pedagogía ... Se destruye la democracia a la chita callando ... Unión Europea y Democracia son hoy una contradicción en los términos. Por eso las opiniones de los nacionales son cada vez más divergentes con respecto a las de sus «representantes». Por eso se aprueban leyes que nadie entiende.



Esta democracia virtual ofrece la nada a sus electores, y la única forma de vencer esa nada es cambiar el sistema. En forma ordenada o de conflagración, cambiará. Esta idea de la nada, es la que llevó a a filósofos de la talla de Heidegger a «comprender» el fascismo, y la que hace que Vattimo y otros postmodernos lo «expliquen». Las alternativas a lo soviético, hoy descartadas, pueden reavivarse como contraprestación una vez se produzcan los auges de los nuevos fascismos en ciernes. De hecho algunos partidos de los denominados «populistas» empiezan a incorporar algunos elementos, aunque desordenados y sin rigurosidad en sus programas. Otros como Podemos y sus «confluencias» en España empiezan a manejar conceptos concomitantes al estalinismo, también fáciles de explicar (bastaría casi la rabia) quizás de forma inconsciente o sencillamente pragmática.



En este contexto, el Brexit es un soplo de aire fresco, porque va a permitir por primera vez comprobar empíricamente si las leyes del mercado son universales o no. Si la economía capitalista auna ciencia y religión verdadera como pretende, o no es más que charlatanería. Si U.K. consigue el más mínimo logro , por pequeño que sea, la teoría dominante se tambaleará. Un pequeño logro es mucho tratándose de David contra Goliath. La maquinaria pondrá todas las armas en contra, todas las difamaciones, trampas, tergiversaciones y tácticas sucias y encubiertas. Ante tal ofensiva una pequeña victoria significará muchísimo.



Por su coherencia, su capacidad para dimitir y asumir los resultados, el Sr. Cameron se ha ganado mi respeto. Se puede ser digno perdedor y mucho mejor galardón es este que el de indigno ganador. Su partido en general, está exento de la responsabilidad criminal ganada por méritos propios de los laboristas de Blair con su guerra de Irak. Curiosa situación que demuestra una vez más la disolución entre las fronteras de la «derecha» y la «izquierda» en nuestras democracias liberales. En el dibujo que lleva siendo portada de este blog desde hace años, un avión porta una pancarta que dice «Vota PP ó PSOE», es el sistema pidiendo votos para sí mismo. El «sistema» siempre trata de autorrepresentarse como el «único». El Brexit abre una ventana hacia otro espacio.



CONCLUSIONES:




  1. Los argumentos del «miedo» que se están dando contra el Brexit o en general contra cualquier intento de sobrepasar los dictados del mercado financiero y sus oligarcas, pueden volverse en contra de sus defensores, estamos ante una oportunidad única, pues como queden en evidencia, como se observe la más mínima mejora tras la ruptura de sus «reglas», se habrá establecido un precedente de capacidad incendiaria: se habrá roto la premisa de que el mercado siempre tiene razón y de que la economía neoliberal capitalista es la única realmente posible. Se habrá visto, con independencia de su contenido, que es posible la alternativa. Posibilidad que se nos está negando desde la caída de la Unión Soviética.
  2. La cortedad de miras de los teóricos neoliberales va camino de producir una gran conflagración una vez más, porque mientras más poder económico se acumula, más empeora la distribución normal y mayores tensiones contrarias, incluídas el desencanto y odio se generalizan. Por simple teoría política, se tiene que seguirán apareciendo opciones políticas contrarias. Con contenido fuerte , contrapuestas, con vocación de destrucción del sistema que no les permitiría consolidarse y que en sentido heideggeriano ofrecen «algo» frente a la «nada». Es un error confundir «neoliberalismo» con «fascismos» como habitualmente se hace, el fascismo es una reacción enérgica contra el liberalismo en todas sus vertientes, también la «neo». Y tiene virtualidad destructora de sus postulados y estructuras, como la tiene el marxismo. La más destructora deriva de que legitima la violencia física, (que siguiendo a Derrida al final es la que establece el origen de un Estado), como medio de supervivencia contra la violencia encubierta del «mercado». Si no desaparece el fin negativo, cada vez se justificarán más los medios, sólo es preciso seguir aumentando el nivel de desafección, desencanto y desesperación, aumentar un poco más el porcentaje de gente a la que ya no queda nada y estaremos a las puertas de lo que llamo en mi teoría forjada en los tiempos de estudiante «gran conflagración», que tendrá también un componente indentitario antimulticulturalista, ya que el multiculturalismo es otro valor de origen liberal. Antes teníamos el freno de la U.R.S.S. que como contrapuesto, alternativa, frenaba el neoliberalismo a este lado, pero ahora, campando libre a sus anchas, endiosado en si mismo como María Antonieta, sus excesos se vuelven tan notables e insoportables que antes de que se quiera dar cuenta, se puede encontrar con una guillotina ahí fuera, esperando pero con impaciencia.
  3. El Brexit es un motivo de esperanza, pues aunque las razones complejas por las que se produce son variopintas, algunas son comunes y en todo caso demuestra que es posible saltar las leyes del mercado. El revanchismo de los mercaderes financieros va a llegar, sin duda, a manifestarse, pero estará contrarrestado en buena medida por los mercaderes no menos importantes británicos (U.K. es la segunda economía de la U.E.). Liberalismo vs liberalismo neutralizándose ..., una categoría ya anticipada por Lenin. Esta excepción del Brexit, puede dar lugar a otras excepciones. Puede por lo tanto ser una válvula de escape que alivie tensión y propicie un cambio no violento, evitándose la conflagración.

miércoles, 22 de junio de 2016

U.K. ¡Vete ya! (III) Razones por las que a todos , ellos y nosotros nos conviene el Brexit.


U.K. ¡Vete ya! (III) Razones por las que a todos , ellos y nosotros nos conviene el Brexit.



Quedan apenas unas horas para que se resuelva este referendo, y la sombra de la muerte de Jo Cox planea sobre las encuestas y previsiones de resultados. Si el imbécil criminal que la ha asesinado tan vilmente, disparando y apuñalando a una mujer indefensa ¿se puede ser más indeseable?, quería precisamente avivar el voto en contra del Brexit, lo ha conseguido. Extraño es incluso que nadie hay lanzado la teoría conspiratoria de que el infame criminal en realidad es una agente por pro «in». De hecho, si esa teoría no ha aflorado ya en la prensa amarilla británica y su homóloga continental es simplemente porque hay demasiados intereses en juego en contra del Brexit.
Ese asesinato es una ignominia, pero parafraseando a Nietzsche, que la aparición súbita de este (por lo demás involuntario) mártir decante la elección ... es nauseabunda. Nada tiene que ver el infortunio de esta mujer, que por haber muerto no se convierte en agente más brillenta, en intelectual de renombre, en experta, en autoridad moral ni siquiera en héroe. Desgraciada es lo que es. En mal lugar en mal momento. Eso es todo. Deplorable crimen, que no ha de convertir en nadie especialmente mejor al muerto.
Pero más deplorable es aún la actitud del Camarón de la Isla (Inglaterra), que sin ningún pudor saca a la palestra a la víctima para arañar el puñado de votos que necesita, no ya para la causa europea, sino para la suya propia, pues en estas elecciones le va la vida, política.
El caso es que hay importantes razones para estar a favor del Brexit. YT deberíamos ansiarlo más los continentales que los británicos. Algunas de estas razones se exponen a continuación.



La náusea de la élite económica y los «mercados»

Este es un factor principal. Hace años ya que se ha preconfigurado un panorama en el que se pretende que es malo todo lo que perjudique al «mercado» , entendiendo como tal al mercado financiero, es decir, a la economía más improductiva y alejada del soporte material de la existencia, a los especuladores que juegan a repartirse el poder y el mundo. Los argumentos pro mercado son asquerosos por muchas razones:
  1. Presuponen que la teoría económica del mercado liberal es la única posible, y la elevan a categoría de ciencia (cuando no religión). Los presupuestos se vuelven indiscutibles.
  2. Se pretenden establecer una serie de leyes (las del mercado) que son inamovibles y que tiene que aceptar gobierne quién gobierne, y todo país. Precisamente a que esto sea así contribuye muy eficazmente (una de las pocas cosas para las que se ha mostrado eficaz) la Unión Europea.
  3. Se pretende la entelequia de que el mercado por sí proveerá de paz y seguridad. Algunos imbéciles redomados, y personajes que deberían ser por definición totalmente contrarios a estas ideologías como el expresidente (¿socialista?) Felipe González , pretenden que es mejor que «hablen los mercados» porque si no lo harían los cañones, como ha pasado antes en Europa. Semejante argumento sólo es posible si se ha abandonado el marco conceptual socialista (marxista), algo que ya reconoció sin ningún pudor cuando reinventó el PSOE, ese partido desdibujado que vamos a tener la suerte de ver desaparecer muy pronto (único hecho positivo que se atisba de las próximas elecciones). Los defensores de este argumento olvidan que los motivos de las guerras europeas fueron siempre económicos ... Los neoliberales quieren olvidarlo también, aunque lo saben perfectamente, el paradigma es el mismo que el del marxismo clásico , sólo la interpretación ética varía. La economía capitalista y la marxista manejan las mismas categorías, no hay diferencias funcionales. Para ambos paradigmas la economía lo es todo. De hecho pocas dudas debería arrojar esta cuestión, puesto que si se pretende que el mercado tiene virtualidad para «solucionarlo todo», por propia potencia negativa tendrá también virtualidad para arruinarlo todo y producir no el maximum bonum sino el maximum perversum.
  4. Banqueros financieros y grandes empresarios se nos presentan una y otra vez como si fueran los grandes gurús, la élíte ético-filosófica, o como si hablasen por algo mas que por sus propios intereses. Se convierten en héroes, para una muchedumbre, que infectada de sueño americano los adora aspirando algún día a ser como ellos. Así se nos presentan sus opiniones como si fueran autos de fe, premisas indiscutibles y verdades absolutas. Toda disidencia se convierte en herejía.
  5. La democracia queda convertida en un folclore que sólo sirve para que la élite se autolegitime ante la opinión pública, sin virtualidad alguna de cambio. Es posible defender sistemas no democráticos como opciones de gobierno, véanse las teorías platónicas o aristotélica sobre la política, pero es infumable en todo caso que los mercaderes pretendan erigirse en «aristoi» por las buenas. Hace poco ya veíamos encuestas en las que se reflejaba que ciudadanos de varios países empiezan a preferir gobiernos autoritarios, como herramienta eficaz para atajar problemas a los que ya no ven solución (algunos precisamente por la incapacidad de la democracia para imponerse a los mercados). Como sabía Aristóteles, la democracia no garantiza un buen gobierno (que nos lo digan a los españoles) pero si garantiza mayor grado de libertad caso de que haya un gobierno nefasto. Osea, se configura tristemente como el mejor de los malos gobiernos, lo que la hace virtualmente el mejor si somos de la opinión de que el poder por definición corrompe, como pensaba Lord Acton, o lo que es lo mismo, que no hay gobierno tendencialmente por sí bueno.



De todo lo anterior se deduce que precisamente el poder expansivo de estas élites económicas internacionalizadas, que va superando con creces al de los estados, tiene que ser minado hasta someterlo. Así que por negro que fuera el futuro fuera de sus dictados, cualquier camino que implique minar sus cuotas de poder significativamente no sólo es preferible, es un imperativo tomarlo, porque quizás aún estemos a tiempo de evitar catástrofes inimaginables que están por venir.



La decadencia cultural y política, los problemas del multiculturalismo.




Hablando de democracia, veía hace unos dias a una chica de origen africano, muy feliz de vivir en España, con tantos medios y soporte dados por ONGs que debe creer que está en el paraíso (un paraíso que desconocen todos los españoles empobrecidos, deshauciados, acuciados por las leyes, las cargas administrativas y la precariedad de su trabajo, si lo tienen) decir que las estructuras de Estado en Europa son antidemocráticas, porque los ciudadanos de la UE quieren acoger a los extranjeros sin límite, y sin embargo los gobernantes desatienden este anhelo. Infeliz, es víctima de lo que los antropólogos llamamos un «culto cargo». Los activistas pro-inmigración pueden armar mucho escándalo, pero no habrá gobierno europeo que se atreva al menos de momento a hacer un referendum sobre si se debe acoger o no a millones de ciudadanos extraeuropeos, especialmente musulmanes, africanos e indios, dentro de sus fronteras. Porque si lo hicieran, si la decisión fuese tomada democráticamente, en la mayoría de los países se decretaría la expulsión inmediata, el uso de violencia con armas contundentes en la frontera, el envío del ejército no para ayudar sino para repeler. No en vano los partidos de inspiración fascista crecen, pero también los izquierdistas con componentes anti-inmigración lo hacen, como el Movimiento 5 Estrellas.
Lo cierto es que la capacidad de acogida de nuestros estados es casi nula, puesto que son insostenibles , tanto se dice, los estados del bienestar con la población que ya tienen, menos sostenibles serán con población que sin haber aportado nada a las arcas pretende empezar a recibir en forma de derechos todo. Pero hay algunos que se beneficia de todo esto: los mismos sectores económicos del apartado anterior ¿por qué? Muy fácil, la curva de Phillips lo explica, se contribuye a crear una masa de indigentes «pobres» de reserva, necesaria para maximizar los beneficios, disminuir la litigiosidad laboral, arruinar el poder de los sindicatos, acabar con el poder de negociación de la izquierda y desorganizar la sociedad.
Ello aparte de que no todo se paga con dinero, nuestra libertad de expresión no tiene precio, y hay zonas en Europa donde esta ya no existe ¿se imaginan hablar de ciertas cosas en el centro de Bruselas?



Así las cosas, tenemos a un alcalde musulmán en Londres, lógicamente haciendo campaña por el «in» no por el «leave». Después de siglos para desembarazarnos del cristianismo, tras soportar nuestra Edad Media y tras las luchas del Renacimiento hasta llegar a la modernidad ¿ahora empezamos con esto? ¿Ahora que hemos sacado los crucifijos de las aulas tendremos que tener cuidado con las ropas que se ponen nuestras hijas? Estas son nuestras nuevas paradojas ¿ por qué se permite la financiación de obras apologéticas y proselitistas cuando ya hemos cercenado al cristianismo? La explicación de este multiculturalismo, no está simplemente en el buenismo ingenuo. Este buenismo malsano y atolondrado, multiculturalista y tan «respetuoso» de la «diversidad» no lo es tanto, pues no incorpora en esa «diversidad» a la cultura otrora dominante que se va disolviendo, y tiene tanto (en realidad más) derecho a luchar por su posición, ganada con el paso de los siglos. Además, como hacía Nietzsche preguntémonos otra vez a quién beneficia esto ... a las mismas élites económicas que reciben inyecciones de dinero de Arabia Saudí, que se lucran vendiendo armas que luego ya sabemos como reaparecen y para qué se utilizan, que necesitan masa de obreros indigentes y desesperados, sindicatos arruinados, sociedad multiestratificada para disolver en ruido los conflictos (mientras más desorden general, menos tiros llegan a la cúpula, qué cierto es eso).



Parecía un chiste ver en medio de la campaña por el Brexit, como la UE negociaba el tratado con Turquía para permitir la entrada futura y eliminar por lo pronto los visados. Ah, yo fui también imbécil en el pasado y creí que Turquía debía de tener derecho a entrar en el Club, ahora creo que somos los demás los que debemos tener derecho a salir, que entrase Turquia sería ya de por sí una excelente razón para salir y que Turquía esté en la Otan no la convierte en aliado, la Otan es en sí un enemigo muy peligroso, que sirve a las mismas estructuras de poder financiero y económico. Lo cierto es que sólo la amenaza de la libre circulación de turcos, es ya suficiente para legitimar la salida de la UE. El interés en estas medidas, que no es más que económico también, hace que las estructuras de la Unión, al contrario de lo que piensa aquella simpática africana no sean democráticas, nadie quiere esas hordas penetrando, el riesgo de quiebra de la Unión , que representa el Brexit, y el aliciente que podría ser para otros, haría que en este tema también, la Unión atendiera a las demandas de sus ciudadanos y se dejara de argumentar monsergas para mayor gloria de los poderes económicos.



Por otro lado, nada mejor para acabar con las teorías del «fin de la historia» a lo Fukuyama, que demostrar que no existe tal fin. Que un país salga de la unión demostraría que se puede salir, que hay vida más allá de la Unión, y permitiría hacer política puesto que en adelante ya no habría que complacer al «mercado único» como premisa principal y se podrían realizar otros proyectos con otros valores y otros enfoques. Si queremos que vuelva la política, es necesaria una demostración de que la UE no es invulnerable, que puede ser dinamitada y destruida desde dentro si no cumple con las expectativas que los ciudadanos pusieron en ella (uhm, un momento ¿alguna vez hubo alguna expectativa? ¿no empezó esto simplemente como un club de mercado, y no es lo que sigue siendo, sólo que ha conseguido doblegar los ordenamientos jurídicos para su mayor gloria?)



El IV REICH




Las prevalencias y manías de los germanos, son otro motivo de preocupación al que hay que poner freno. Esos que según sus propias encuestas siguen creyéndose «superiores» (sólo lo son como obreros especializados) a pesar de los numerosos escándalos (desde diseño de aviones suicidas, como el del Airbus fracasado en Sevilla, hasta los escándalos de automoción, etc. etc) diseñan las políticas de Europa a su propio antojo y nos van a llevar a la destrucción. La apertura a Turquía, por ejemplo y la guerra fría con Rusia (estúpidos ¿es que no os dieron bastante la última vez?) que precisamente si es Europa y heredera de la ilustración (modernidad) son síntomas de cerrazón . Pero aparte están los agravios comparativos, todos pagamos la reunificación alemana, que se produjo en contra de tratados internacionales, todos suspendimos las obligaciones de Alemania durante aquellas terribles inundaciones hace décadas, etc. Pero ahora ellos, sólo piensan en castigar, fustigar, imponerse por la fuerza, humillar, y destruir todo atisbo de oposición. Aplastar a Grecia, sancionar a España, a pesar de que nuestro presidente ha sido un vergonzoso lacayo. Han impuesto políticas económicas que no hay un científico social serio que comparta. Primero nos quieren llenar de extranjeros y luego fomentar la xenofobia. Hay que pararles los pies ... Salir de la Unión es la única demostración posible, y la necesitamos , de que puede uno librarse de esta mafia.



Sobre los efectos perversos económicamente hablando del Brexit.

También abundan las falacias:
  1. No es cierto que la salida de la UE presuponga un problema para circular por el continente: Todos los que gustamos de recorrer este continente maravilloso, sabemos que Europa no es la EU, hay países más allá, a los que podemos entrar libremente. La excepciones notables comienzan cuando nos alejamos hacia el Este, precisamente por nuestra negativa a relacionarnos adecuadamente con aquellos países que sí son Europa y nuestros absurdos enfrentamientos con Rusia. Hasta ahora nunca tuvimos problemas para entrar en Suiza, por ejemplo. Pero de seguir así, Suiza suspenderá permanentemente Schengen.
  2. El fin de Gibraltar u otros puertos francos: Argumento absurdo. El estatus de estos enclaves depende de otras cosas, no sólo de la Union. A fin de cuentas, siempre se ha quejado la Unión de que en Gibraltar no  cumple na normativa comunitaria, y así es porque tiene un estatus especial, nada obsta a que siga teniendo un estatus especial como lo tienen las islas anglonormandas.
  3. Contracción de la economía: ¿Qué economía? UK está desmantelando su estado de bienestar y no invierte en servicios. Perder un 3% como se augura de PIB o hasta un 7% ¿es un desastre? Algunos inmuebles pierden mucho más de valor para sus propietarios cuando los barrios se llenan de musulmanes que impulsan a los nacionales a abandonar la zona. ¿Cuánto valor pierde un inmueble ocupado? ¿Cuánto gasto requieren aquellos que ya no entrarían? La comparación es falaz y absurda aunque fuese real. Y nuevamente, no todo se paga con dinero. ¿Y la conflictividad social? ¿y el socavamiento de los valores propios? ¿La propia forma de vida en peligro, no tiene un valor superior? Además la posibilidad de hacer más política económica propia permitiría devaluar moneda, y no gente, como hizo el gobierno franquista en los 60, permitiendo el despegue económico. Hoy, paradójicamente, se nos llena la boca hablando de libertad mientras vamos dejando a la población en la indigencia, porque el sacrosanto Euro es intocable y devaluamos eso, a la gente, potenciando la inundación del mercado con productos (y trabajadores) del exterior y reventando los salarios y la economía productiva local.
  4. La seguridad social de los británicos de la Costa del Sol: no se preocupen Srs. Hubo soluciones antes y las habría después, compañías de seguros aparecerían encantadas, o convenios internacionales sacarían del paso, en cualquier caso las vacaciones de unos pocos son un argumento risible. Y atención médica aquí se da hasta a los «sin papeles»
  5. El temor al cambio: esto tiene un nombre, conservadurismo, y es una enfermedad. Toda forma de vida, toda sociedad, evolucionan. El conservadurismo es una ideología política que de por sí niega la idea de progreso. Esta claro que lanzarse al vacío es una irresponsabilidad, pero la facultad de reescribir el futuro es un derecho inalienable cuando es razonada y razonable.



Los emigrantes comunitarios: Reciprocidad, la clave




También intentando infundir el miedo, se pretende la apertura del infierno para los británicos en el extranjero y los extranjeros comunitarios en UK, bueno, la situacion de estos ya se está viendo limitada, que se limite la de ellos no sería ningún agravio, pero en todo caso la clave es la reciprocidad. Como en todos los tratados internacionales, así que en algunos casos podría suponer eso hasta una mejora, los ciudadanos a uno u otro lado del canal serían tratados en reciprocidad a como se trata a los extranjeros en el otro lado.

El agravio comparativo.




De Gaulle ya decía que el Reino Unido era la avanzadilla de los Estados Unidos en Europa, algo de eso hay. Pero más allá, su insistencia en obtener privilegios (que consigue) es una agravio comparativo al resto de la Unión, que idiotizada cede pensando que le va la vida en ello. No es para tanto. Las relaciones con UK siempre fueron complejas. Pero pretender que se reescriban leyes a su medida es pretender configurarse como metrópolis de la colonia europea. Esto no se puede consentir. Por esta razón somos los continentales los que deberíamos desear el brexit.



Odiar a la UE no es detestar a Europa




Este es un mensaje que se ha visto en la campaña de los partidarios del Brexit «love europe, leave UE». Y ciertamente que sería un acto de amor que se fueran, pues seríamos los principales beneficiados. Pero llama poderosamente la atención que este mensaje no se haya difundido en noticiarios y prensa ¿por qué ha sido así? Pues porque se pretende hacer ver que Europa y la UE son lo mismo y a la vez que la campaña anti UE en una campaña «racista» contra el resto de los europeos o cuanto menos «xenófoba» que no es exactamente lo mismo. Identificar al partidario del brexit con alguien que detesta a Europa, sus culturas y habitantes es un insulto a la inteligencia y no se corresponde con la realidad. Se trata de una insidia perversa que pretende hacernos creer que la Unión Europea es lo mismo que Europa y que el modelo político que propugna se identifica plenamente con los habitantes del continente, que a decir verdad estamos hasta el gorro del mismo.



CONCLUSIONES:




El Brexit es una oportunidad de demostrar que hay vida fuera de la Unión, que las políticas de la UE son perversas, que no queremos que se disuelvan nuestras identidades, que los criterios economicistas capitalistas no son universales, que la gente, nuestros nacionales merecen un respeto ma allá de los beneficios de la inmigración para el sistema neoliberal, de poner freno al multiculturalismo expansionista desintegrador, de recuperar la política para el Estado, de demostrar que el modelo de la UE no es el único y de que no estamos ante el final de la historia. Es una oportunidad de arrojar una buena bofetada al conservadurismo y volver a soñar con la idea de progreso, de empezar otra vez para hacerlo mejor y de librarnos de la cultura del miedo. ¿Será doloroso? Lo son todos los divorcios, pero a la larga se demuestran que eran la mejor solución. Asumir un fracaso es doloroso, pero no asumirlo y seguir embargado de él hasta el final de nuestros días convierte la vida entera en fracaso y no deja resquicio para aspirar a algo mejor.
U.K ¡Vete ya!



Por desgracia, me temo que so salga la opción del Brexit victoriosa, hay demasiados intereses en juego, se tocarán todos los resortes y se harán todas las trampas. Pero aún me quedan unas horas para soñar con el milagro.

lunes, 6 de junio de 2016

U.K. ¡Vete ya! (II)

Un Reino Unido, más desunido que nunca, e irreconocible, capaz de abrazar el multiculturalismo sólo por razones de altos negocios, nopuede másque provocar ya náuseas. Iros de una vez ya hombre ...


viernes, 18 de marzo de 2016

EL SUICIDIO DE EUROPA



Esta vez, sí, con mayúsculas, de Europa, no de la «Unión Europea», que es mucho menos que Europa. El tratado con Turquía apesta, pero no por los motivos convencionales, no este no es otro artículo buenista e ingenuo. No . Los «refugiados» no son bienvenidos, negar que son una fuente de problemas con potencial desestabilizador es como creer que pegándose un chute de éxtasis el mundo será mejor. Nos estamos moviendo entre la estupidez de los hippies y la paranoia psicoactivada de los años 89, aderezado con unos aires de antisistema que nos hacen amar el buenismo sólo por joder. SI , hay mucho de eso, el buenismo como arma arrojadiza contra los «malistas».
EN primer lugar habría que plantearse el uso falaz del termino «refugiado» que se viene haciendo. EL Refugiado como tal, es una persona que alcanza un estatus jurídico , tras un proceso y un expediente administrativo. Cuando se hablar de que «llegan refugiados» o «llegaron tantos refugiados en una patera» , se está dando una utilización tendenciosa al termino. Se está presuponiendo que las personas de referencia han ganado ese estatus, cuando en la práctica, on meros inmigrantes mientras no se demuestre lo contrario. Así de sencillo como un estudiante no es licenciado mientras no termine el expediente académico que pueda dar lugar a la obtención de aquel título. Hablar de «refugiado» a priories mucho hablar ya.
También es falaz el dilema moral con los «refugiados» y la alegoría continua y cansina al Derecho Internacional. El Derecho Internacional funciona fundamentalmente en torno a criterios de reciprocidad. No pedimos visado a los miembros de un país que no lo pide a nuestros ciudadanos. Reconocemos la autoridad de quién nos la reconoce, derechos de quién nos lo reconoce... Lo primero que sería necesario para conceder cualquier derecho a los «refugiados» es constatar que su Estado, o al menos su cultura, nos concedería a nosotros esos mismos derechos ... Pero si no es así ... ¿tolerancia con la intolerancia? ¿relativismo cultural, multiculturalismo con fundamentalismo? ¿derechos y libertades con moralidades propias de la alta Edad Media. Ni que decir tiene como acabará todo eso.
Otra falacia tremenda es la equiparación de «víctima» y «bueno». Es un prejuicio religioso de origen judeocristiano. Tenemos una absurda tendencia, obscena en términos nietzscheanos a confundir a la víctima con el héroe y con el bueno. Cuando sólo se trata de personas que han tenido mala suerte, o no estaban en el momento adecuado donde debieran. Todo fortuito. Ninguna bondad especial en ello. Pero aún menos heroicidad. En las guerras fratricidas entre europeos, a cualquiera que se le ocurriera dejar su país para buscar un entorno mejor, se le tacharía de cobarde como poco, pero probablemente como desertor, y correría un gran riesgo de ser fusilado incluso tras las guerras por los tratado de armisticio entre los ejércitos. Unos fusilarían a los desertores de otros. Sin embargo ahora nos ha dado por creer que los que huyen de sus conflictos armados, en vez de luchar por lo que es suyo, son dignos de toda nuestra protección. Y más aún, se oyen voces continuamente diciendo que nosotros deberíamos poner la solución a aquellas guerras. No es así, haremos bien e mantenernos alejados y no inmiscuirnos en absoluto. Y haremos el ridículo más bochornoso si nos erigimos en guardianes de la moral mundial y nos ponemos a apoyar «primaveras árabes» y sucedáneos funadmentalistodemagógicos como esos. Los que huyen arrastrándose por el barro no son héroes, no prefieren arrastrarse a luchar por permanecer de pie.
EN este contexto, lo que se plantea hoy es ridículo. Nuestra frontera con oriente debería ser Rusia, pero ¿Turquía? Y haríamos bien en buscar la alianza con rusos ...pero ¿con turcos? ¿ofrecer libre circulación por la Unión Europea a turcos? ¿qué clase de locura es esta? ¿Vamos a cambiar «refugiados» por millones y millones de turcos? Turquí no es un país amigo, es si acaso un mercado que explotar, Ello no justifica el acercamiento. Los turcos no so Europeos, antes bien, la Europa moderna se ha construido luchando contra ellos. SU modernidad es pura imitación superficial, y nosotros además llamamos hoy dictador y genocida al artífice de lo poco que tienen de modernización (he ahí otra de nuestras paradojas). Dar libre acceso al espacio Schengen es como permitir la permeabilidad de los bárbaros del norte en las fronteras del Imperio Romano. Cambiaremos un mal por otro mayor, y más aún, turquí será un coladero por el que , todavía más, entrará todo lo que los políticos no se atreverían a poner en claro delante de sus electorados. Un electorado que girará más a la ultraderecha como por motivos similares ya ha pasado, mientras polariza a los radicales antisistema en el ala izquierda,dividiendo nuestras sociedades en dos bandos y preparándolos para la gran conflagración. A la vez los lazos entre los países miembros se irán debilitando pues muchos no estará dispuestos a aceptar esta avalancha de turcomanos. Los turcos no sólo no deberían estar en la unión sino que deberían ser expulsados de los territorios que ocupan ilegalmente (Chipre). Turquía nunca ha sido europea como se dice, no, cuando las colonias griegas ocupaban territorios hoy de Turquía (i.e. Asia Menor cuna del ilustre Parménides y su discípulo tan ilustre Zenón) aquello no era Turquía era Europa. Turquía y Europa son una contradicción en los términos, Turquía sólo puede entrar en Europa por invasión. Y no por ello se convierte en Europa, degrada el territorio Europeo y lo «turquiza».
A la vez apoyando insurrecciones contra gobiernos otrora estables (como el de Siria) pretendiendo cambiar los sistemas políticos a nuestro gusto, no nos traerá más que problemas. Pretender instalar instituciones de tipo occidental fuera de Occidente es una locura. Y acercarnos a los turcos nos alejará de potenciales aliados mucho mas afines y prácticos como podrían ser los rusos. El error geoestratégico aquí es reír las gracias de Washington. No tenemos remedio.
No es cuestión de entrar en este artículo en discusión sobre valores morales, identidades culturales y valores abstractos moralizantes. Una mera cuestión de pragmatismo hace inviable nuestra acogida de «refugiados». Nuestra capacidad tiene límites claros, sobre todo en tiempos de crisis. El problemas de los atentados en Francia revela que la integración es prácticamente imposible. Dentro de las religiones orientales no cabemos todos. Por simple pragmatismo, tenemos que concluir que Europa no es tabla de flotación del mundo. Ya lo está pasando bien mal ella misma para reflotar unos derechos conquistados con millones de muertes violentas, guerras y luchas. Los que vienen de fuera se creen que todo es regalado. SI se explicara claramente a la gente que para salvar a todos los «necesitaos» del planeta, tendría que reducir su nivel de vida en aras a la redistribución, acoger un par de extranjeros mínimo por persona en cada casa, desprenderse de electrodoméstico,s vehículos y pequeñas comodidades ... ¿cuanto apoyo tendría entonces la causa de los «refugiados» ?. Cuantos de nosotros estarían dispuestos a meter una familia de ellos permanentemente en nuestras casas ? Y ¿por qué tenemos que avergonzarnos lo europeos de tener lo que hemos conseguido con siglos de lucha y que otros no han conquistado? ¿ por qué deberíamos regalarlo para empezar otra vez? ¿Sería esto justo? O creo que no.

martes, 26 de enero de 2016

El cáncer del multiculturalismo

El flamante presidente de la República Iraní, alguien a quién agasajar, no cabe duda, está de visita en Italia. El señor por lo visto va a visitar museos para ver arte clásico, ese mismo que no dudan en dinamitar algunos afines a su ideología allá donde puede. ¿Que creen que hace el gobierno italiano ...? ¡censura las estatuas que reprsentan diosas grecoromanas y otras obras de arte que muestran la belleza femenina desnuda! Todo ello para no «atentar contra los valores y la cultura iraní». ¿Estamos locos o qué? Si alguien se ofende ante las formas de arte clásicas, que no hacen más que mostrar la belleza en su máxima expresión y perfección, o si alguien se ofende por la forma del cuerpo de la mujer, lo que tiene que hacer es irse a su pozo de miserias a disfrutar de su propia podredumbre. ¿Esta es la Europa que está construyendo el multiculturalismo? ¿Esto es «respeto»? ¿ o es «sumisión» o cobardía pura y simple? Los antropólogos alemanes, la escuela de Boas, y otros sucedáneos y pastiches estadounidenses son responsables de esto. La cultura de Occidente merece algo más de respeto por nuestros dirigentes.