Spain of the Dead, (c) Gabriel Cordero Huertas / Dr. Worst

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Con todo el cariño al equipo de rodaje de Juan de los Muertos

sábado, 25 de junio de 2016

LA POLÍTICA INSTITUCIONALIZADA Y LA ORFANDAD DE LA IZQUIERDA



LA POLÍTICA INSTITUCIONALIZADA Y LA ORFANDAD DE LA IZQUIERDA



Llegan otra vez las elecciones a España, y me pareció oportuno plasmar estas sencillas reflexiones, que no por sencillas son menos necesarias.



Política y partidos institucionalizados vs antisistema




En primer lugar, voy a definir lo que entiendo por «política institucionalizada»: Esta es la política, expresada a partir de los operadores políticos (en nuestro sistema, los «partidos») que tienden a autolegitimar el sistema en el que se desenvuelven como unidad homeostática, los partidos políticos «tradicionales» embebidos en el sistema1 se constituyen aquí como «autorreguladores». Se adaptan a las formas y no cuestionan los fundamentos últimos. A esta función reguladora se le llama también «estabilidad», a veces, por contraposición a las ansias de cambio real que pudieran expresar determinados colectivos que por definición pasan a ser «antisistema».
Es muy fácil reconocer a los partidos «institucionalizados», sean españoles o de otras nacionalidades europeas, algunas de sus características más notables y en referencia a España, son:



  1. Todos se consideran grandes «luchadores» por los «derechos» (derecho a ser comparsa del ordenamiento jurídico actual) y autolegitimados por sus andanzas cuasi revolucionarias mantenidas en el régimen anterior (en España el Franquismo). Ese argumento reiterativo se manifiesta en primera persona (los líderes directamente se opusieron a Franco, arriesgando su vida y patrimonio) o en segunda y tercera generación (se presume de un padre o abuelo que hicieron el mismo papel). Por ende, se pretende que esto da una capacidad de «entendimiento» especial y una mayor legitimidad para tomar las riendas del país. En la mayoría de los casos, se trata de una mentira cochina. Y no faltan los ejemplos en que directamente la historia fue al revés.
  2. Se consideran más legítimos porque participaron del «Espíritu de la Transición»: Este espíritu se puede definir como la acción de mirar para otro lado ante los problemas de difícil solución, obviándolos y postergándolos para el futuro, fomentando políticas de «café para todos» para repartir el pastel entre los dignatarios, llenar barrigas y distribuir cargos, y después de eso sentarse a esperar a ver si en el futuro hay suerte y nos encontramos conque los problemas han desaparecido todos. Como los derivados de los nacionalismos desintegradores. La historia demuestra siempre, como ya exponía la profesora Barbara Goodwind, que esta es la peor de las estrategias posibles. Los problemas crecerán a la sombra, hasta el punto que en la actualidad vemos como se configuran situaciones prebélicas. Guardando las distancias, se habla otra vez y se plantean los mismos problemas que debían estar trasnochados que estaban en la arena política en la preguerra civil española. Aunque una guerra no esté de momento ni cerca, la mera analogía ya debería darnos que pensar.
  3. Caen en la trampa del conservadurismo: la Transición se suponía un cambio de régimen, pero ahora se pretende que su espíritu conlleva que nada esencial cambie. La paradoja es aún mas evidente si se tiene en cuenta que la mayoría de electores de aquel periodo ha desaparecido ya, por lo que aquella «transición» carece de legitimidad en el presente. Se pretende que nuestros abuelos podía decidir por nosotros y saber lo que nos convendría. Este paternalismo es el mismo con el que operaba el sistema autoritario anterior, y es en sí mismo el planteamiento conservador por excelencia.
  4. Todos tienden a disolver sus fronteras: los republicanos admiten las monarquías , los comunistas la propiedad privada de los medios de producción, los socialdemócratas abandonan el marxismo, los conservadores la religión (teocracia) , los liberales concesionan derechos que menoscaban la propiedad y su transmisión ... Cabe preguntarse pues, cuál es la diferencia real de contenido una vez desdibujadas estas fronteras. Se excluye de este análisis a los partidos nacionalistas, que en su obcecación lo tienen fácil en cuanto a autodefinición, se ponen a perseguir utopías lejanas y así se abstraen del presente y se libran de alguna que otra contradicción (utilizando otra vez la táctica del avestruz y postergando los problemas reales para el momento «después» de la constitución de su utópica nación, que se pretende en sí misma como entidad salvífica y purificadora), esto es especialmente notable en el nacionalismo catalán y anteriormente en en el vasco, hoy en decadencia de fundamentación fuerte pues está básicamente reducido a un conjunto de estrategias de exclusión y competencia económicas.
  5. Cuando aparece un movimiento a la contra, todos se identifican como los campeones de la política y denigran a los movimientos de nueva aparición. Lo legítimo es votarles a ellos, no a los otros. Llegado el caso, todos hablan bien de los otros partidos institucionalizados, aunque históricamente hayan sido enemigos encarnizados, aunque se hayan ridiculizado e insultado salvajemente. Todo ante el bien superior: preservar el sistema homeostático. Ahí ponen de manifiesto su carácter autorregulador.
  6. Por contra, todo partido o movimiento político que ponga en cuestión el sistema en sí, y los valores anteriores, se gana automáticamente la categorización de «antisistema». No siempre es verdad, porque pronto esos partidos , mientras más van aspirando a obtener el poder real, más se van «integrando» . El riesgo de subsunción está siempre presente y no es raro que acabe precipitando.


Clasificación de nuestros partidos.

Por un lado tenemos los partidos nacionalistas (desintegradores) y por otros los demás. Con respecto a los primeros no me detendré. No deberían tener la más mínima importancia, si la tienen es por la puñetera Ley D'Hondt, que propicia un desmesurado poder a un grupo muy pequeño de individuos. Si en este país rigiera un sistema de representación directa o uno proporcional al estilo de «un hombre un voto», apenas tendrían representación parlamentaria, si es que llegaban a obtenerla. El hecho de que este sistema de reparto sea imperativo es ya sintomático del desbarajuste que ha propiciado nuestra Constitución, fuente de casi todos nuestros males endémicos políticos actuales. Pone de manifiesto que ya en su inicio, se decidió dar prioridad al elemento desestabilizador desintegrador frente al integrador. A nadie debería sorprender por tanto el resultado. Los partidos nacionalistas, por lo tanto, han de considerarse a parte y no forman parte del objeto de este artículo. Sólo anticipar que son virtualmente antisistema por definición. Sin paliativos.


En cuanto al resto de los partidos institucionalizados:
  1. El P.P. recoge y unifica todas las «derechas», y aunque hace frente común jamás ha sido un partido cohesionado, es toda una fuente de intrigas y enredos maquiavélicos protagonizados por sus propios afiliados. Entre sus problemas máximos esta el aglutinar por motivos pragmáticos ( y para tratar de sacar réditos, lo que consiguen de la Ley D'Hondt) a liberales, conservadores, monárquicos e incluso a libertarios. Esta falta de coherencia conlleva que se defina más por oposición.
  2. El P.S.O.E. partido socialdemócrata que desde González ha renegado públicamente, rasgándose las vestiduras sin pudor, del marxismo. Si se detiene uno en sus políticas económicas, vistas desde lejos no se advierte una gran diferencia con las políticas variopintas del anterior. Se han reconvertido en monárquicos, al renunciar al «socialismo» real se han hecho enemigos de su propio fundador (el Pablo Iglesias original, que sólo comparte con el líder de Podemos y desafortunadamente su nombre y apellido).
  3. Izquierda Unida: Esto no es un partido, es un chiste. A veces creo que lo ha creado el Opus Dei, sin que ellos se den cuenta, para acabar con todo atisbo de marxismo posible. El partido ha brillado siempre por su incoherencia, se ha caracterizado por discursos brillantes , tomados aisladamente de sus dirigentes (Llamazares, Anguita a veces), que luego no tienen reflejo en sus políticas ni forma de actuar. No han tenido el más mínimo pudor en apoyar ayuntamientos del PP en una míriada de ayuntamientos, igualmente se han arrimado al sol que más calienta según el sitio, apoyando a nacionalismos en todas parte donde estos fueran fuertes. Mientras mantenían un discurso estrictamente contrario en el resto de circunscripciones. Son responsables en mayor medida de la «orfandad de la izquierda» en España. Se caracteriza especialmente por el oportunismo, que se manifiesta en su reconversión en «antisistema» después de haber sido «institucionalizado» durante décadas. Ello para poder ocupar el espacio en la «izquierda» sea lo que hoy sea eso, que manifiestamente está perdiendo. Heredero de un partido comunista en peligro de extinción.


Entre los partidos no institucionalizados:


  1. Ciudadanos: Es una especie de reemplazo de UCD o del CDS. Aglutina liberales, libertarios y quizás socialismos muy light, lo que no impide que algunos de sus planteamientos sean más socialmente avanzados que los del PSOE (como sucediera con el CDS que además incorporaba el término «social» por algo). No obstante, sus pilares básicos son el antinacionalismo periférico, el carácter integrador y el unificador del derecho (al estilo del positivismo codificador del derecho decimonónico), y la recuperación de los valores de «lo español». No se les puede considerar antisistema, pues no propiciarian una ruptura, pero por propia definición tienen más virtualidad de cambio que los anteriores . Quizás tiendan en el futuro hacia políticas más a la escandinava, pero ahora son más un proyecto de emergencia, pretenden ser un tratamiento quirúrgico para eliminar tumores del Estado orgánico.
  2. Podemos: junto con todo lo que tiene alrededor es el «antisistema» por excelencia. No obstante ya empieza a dar muestras de subsunción a lo Tsipras, algunas ridículas (la definición de Zapatero, la excelencia de la necedad presidencial, como mejor presidente de la historia ...) y a hacer juegos malabares para conseguir el poder. Plantea unos problemas notables de definición. Cuando pasa de la potencia al acto, desencanta a muchos seguidores y se producen fracturas y peleas internas que son resueltas jacobinamente, todo ello es porque es un partido joven que carece de una definición. Pero hay algo problemático en esta formación, y es que como Izquierda Unida ha tratado de aglutinar todo un espectro de opciones dispares y hasta contradictorias. Así que como Izquierda Unida lleva dentro el germen de su descomposición. Lo único que define claramente a sus seguidores es el rechazo a todos los partidos institucionalizados. Y últimamente un odio aún mayor a Ciudadanos, que surge precisamente porque es el partido alternativa no institucionalizado, que les arrebata el monopolio de «lo nuevo», elemento también muy utilizado como argumento en contraposición a «lo viejo» o la «vieja política».


Por qué no se debe votar al P.P



  1. El PP es un partido CRIMINAL. Lo dejó bien claro con su empeño por masacrar Irak. Aquella república autoritaria, en la que mal que pese antes se podía vivir y ahora no. Donde por un puñado de dólares (y unos céntimos de €) hemos generado ingentes pérdidas de vidas humanas, propiciado la destrucción de patrimonio cultural incluso de occidente, de nuestros propios orígenes, de valor incalculable. Además se ha cimentado así el nacimiento de los movimientos terroristas que hoy tanto preocupan2. Sólo por esto, y con independencia del modelo económico u otras consideraciones, salvo absoluta mezquindad, el PP merece la máxima demonización. Ni una «refundación» resultaría tolerable. Si quieren otro partido conservador o liberal, creen uno. No intenten reconvertir una organización criminal en una ONG. Votar al PP está fuera de toda posibilidad ética.
  2. El PP es un partido éticamente insoportable como puso también de manifiesto su gestión de los atentados del 11 de Marzo de 2004 en Madrid. Yo debería haber circulado en alguno de aquellos trenes, rumbo al distrito universitario, pero tuve suerte. Otros muchos no tanto. Gente inocente que había hecho todo lo posible por impedir la estúpida guerra criminal del PP, en la que se metió Aznar en busca de su propia gloria, cuando lo cierto es que la participación española era irrelevante, además, acababa vilmente abatida sólo por el hecho de siendo ellos inocentes, tener un gobierno criminal. Como si sus propios mandatarios los hubiesen sacrificado, prácticamente nadie en España apoyaba la guerra de Iraq, y la trajimos a casa. Pero lo más innombrable vino después, cuando se pretendió ganar votos atribuyendo el atentado a ETA, sabiéndose de antemano quién era. Recuerdo aquellas manifestaciones de gente arrodillada llorando y gritando de rabia la pregunta: ¿quién ha sido? ¿quién ha sido? Sólo por esto es ya inaceptable que se permita a esta organización criminal continuar en política.
  3. Por si fuera poco, el PP ha sido ya tildado en diversos sumarios de organización cuasi (cuando no directamente) criminal. ¿Es incidental la corrupción en el PP? No, no lo es, está institucionalizada.
  4. El PP utiliza métodos criminales para conseguir sus objetivos: véase el papelón del ministro en funciones Fernández Díaz y sus tramas de ¿inteligencia? para acabar con los adversarios políticos.
  5. El PP carece de toda moral, a la vez que algunos de sus simpatizantes se reclutaban en los grupos de terroristas de Estado, Gal y Batallón Vasco, y a la vez que celebraban la muerte de cada abertzale, no cesaron en hostigar al PSOE, que había hecho lo que ellos ya quisieran, con tal de obtener rédito político. Incapaces de adoptar una postura «de Estado» ni dentro del maquiavelismo (a la contra de lo que si sucede, por ejemplo, en Estados Unidos).


Por qué no se debe votar al PSOE:



  1. El PSOE es un partido criminal . Lo puso de manifiesto en su apoyo a la destrucción de Yugoslavia. De forma maquiavélica y pragmática, pensando en obtener réditos políticos para Europa, lo que no fue tanto sino al revés. Que yo recuerde sólo se opuso el diputado Garcia-Santesmases, profesor de Filosofía Política del que fui alumno. Y fue condenado al ostrascismo. Ya anticipaba el profesor la vía peligrosa que se abría con esta intervención. Pero no era solo una via, era una masacre. Sólo por esto ya debería ser expulsado de la política. El partido socialista es también criminal porque organizó una red criminal de asesinos de estado para iniciar una guerra sucia. Tenía los mecanismos legales para institucionalizar un estado de excepción, reconociendo una guerra real, pero prefirió sacar réditos políticos criminalmente, organizando a los GAL y al Batallón Vasco Español, organizaciones cuya torpeza e ineficiencia rivaliza con las actuaciones del actual ministro en funciones del PP, Fernández Díaz.
  2. El partido socialista no es socialista: González renunció a tal condición.
  3. El partido socialista es incoherente , chabacano y es junto a Izquierda Unida culpable de la orfandad de la izquierda en España (se analizará esto con mas detalle posteriormente).
  4. La diferencia entre lo que predica y lo que hace es notoria: de «Otan de entrada no» a de cabeza a la OTAN y de lleno a la guerra de Yugoslavia, la más ilegal junto con la de Irak en la que hemos intervenido. Además es un partido inepto porque de la guerra de Yugoslavia sólo hemos sacado un enemigo potente para Europa (Rusia) y además hemos colocado un enclave musulmán en el centro del continente (Kosovo) a mayor gloria de la guerrilla albanesa, resucitando los fantasmas de las incursiones otomanas. Y creando un precedente: la posibilidad de «autodeterminación» por la fuerza de los territorios, dando alas a nacionalistas e inspirando a posibles futuros terroristas.
  5. De Zapatero en adelante el partido socialista es un partido ridículo. Almunia intentó introducir un poco de sentido común, pero había ya demasiada inercia y demasiada mierda a su alrededor. Pedro Sánchez, políticamente hablando es un fantoche desiluminado, un cadáver político de mirada perdida, sin rumbo ni destino. Sus tácticas jacobinas para eliminar rivales han dado frutos locales sólo por la debilidad endémica que nutre al partido. Cuando pasen las elecciones no durará un rato. Una vez claro que no gobernará, sera fagocitado por su propio partido sin contemplaciones. Un poco de tiempo más y será el propio partido el que se autofagocitará.


Los partidos institucionalizados son partidos corrompidos hasta los cimientos.




Aunque el más llamativo y sorprendente es el PP, que ya ha sido tildado de organización que se lucra de delitos, en los tribunales. Pero no nos engañemos, todos adolecen de casos de corrupción insoportables. Todos los partidos institucionalizados están pringados en estos casos, directamente o a través de sus socios. Sin carácter de exhaustividad (pues no habría memoria en Google para tanta información) incluyo algunos casos de corrupción a continuación (sáltese esta sección si se aburre y le entran náuseas y siga leyendo):



Caso
Ámbito
Partido
Empresas
Caso AVE
Nacional
Partido Socialista Obrero Español
Atacir
Siemens
Caso Acuamed
Nacional
Partido Popular
Acuamed
Caso Almenas
puebla de almenara
Partido Socialista Obrero Español
Varias
Caso Andratx
Baleares
Partido Popular

Caso Arcos
Andalucía
Partido Popular

Caso Arona
Canarias
Coalición Canaria

Caso Arroyo
Castilla y León
Partido Popular
Mahía
Caso Astapa
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Caso Atlético
Comunidad de Madrid


Caso Baltar
Galicia
Partido Popular

Caso Banca Catalana
Cataluña
Convergència i Unió

Caso Bankia

Partido Popular
Bankia
Banco Financiero y de Ahorro
Caso Berzosa
Comunidad de Madrid


Caso Bitel-2
Baleares


Caso Bomsai
Baleares


Caso Bon Sosec
Baleares
Partido Popular

Caso Brugal
Comunidad Valenciana
Partido Popular

Caso Bárcenas
Nacional
Partido Popular

Caso CAM
Comunidad de Madrid


Caso CCM
Castilla-La Mancha
Partido Socialista Obrero Español

Caso Camisetas
Comunidad de Madrid


Caso Campeón
Galicia
Partido Socialista Obrero Español

Caso Conde Roa
Galicia


Caso Cooperación
Comunidad Valenciana
Partit Popular de la Comunitat Valenciana

Caso Corredor

Coalición Canaria

Caso De Miguel
País Vasco
Partido Nacionalista Vasco

Caso Dívar
Nacional
Presidente CGPJ

Caso Egües
Navarra
Unión del Pueblo Navarro

Caso El Trompo
Canarias
Coalición Canaria

Caso Emarsa
Comunidad Valenciana


Caso Emperador
Internacional (España-China)

Gold City
Caso Enredadera
Ministerio de Fomento.Adif
Diputación Andalucia
Canarias
Extremadura
PSOE.PP.IU
Fitonovo
Caso Epsilon
País Vasco
Partido Nacionalista Vasco

Caso Fabra
Comunidad Valenciana
Partit Popular de la Comunitat Valenciana

Caso Faycán
Canarias
Partido Popular

Caso Filesa
Nacional
Partido Socialista Obrero Español

Caso Flick
Nacional
Partido Socialista Obrero Español

Caso Forcem
Nacional
Lista de sindicatos

Caso Funeraria
Baleares
Partido Popular

Caso Guateque
Comunidad Valenciana


Caso Guerra
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Caso Gürtel
Comunidad de Madrid - China
Partido Popular
Teconsa
Caso Harrag
Murcia
Partido Socialista Obrero Español
Funcionario Ayuntamiento
Caso Hügel
Comunidad de Madrid
Partido Popular

Caso ITV
Cataluña
Convergència Democràtica de Catalunya

Caso Ibatur/Pasarela
Baleares
Partido Popular

Caso Ibiza Centre
IBIZA
Partit dels Socialistes de les Illes Balears

Caso Imelsa
Valencia
Partido Popular
Impulso Económico Local (IMELSA)
Caso Innova



Caso Interligare
Nacional
Partido Socialista Obrero Español

Caso La Fabriquilla
Roquetas del Mar
Partido Popular

Caso Las Teresitas
Canarias
Coalición Canaria

Caso Lasarte
Castilla y León
Partido Socialista Obrero Español

Caso Lifeblood
Canarias


Caso Limusa
Murcia
Partido Socialista Obrero Español

Caso Malaya
Andalucía
Unión Cordobesa

Caso Marchelo
Alhendín


Caso Marea
Asturias
Partido Socialista Obrero Español

Caso Margüello
País Vasco
Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra

Caso Matsa
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Caso Mercasevilla
Andalucía (Sevilla)
Ex militante de la agrupación Macarena del PSOE

Caso Mercurio
Cataluña
Partit dels Socialistes de Catalunya

Caso Millet
Cataluña


Caso Miñano
País Vasco
Partido Nacionalista Vasco

Caso Método 3
Cataluña
Partit dels Socialistes de Catalunya
Método 3
Caso Naseiro
Comunidad Valenciana
Partido Popular

Caso Nueva Rumasa



Caso Nóos
Baleares

Aizoon
Nóos Consultoría Estratégica
De Goes Center Stakeholder Management
Enveitg XXI
Fundación Deporte
Cultura e Integración Social
Fundación Illesport
Intuit Strategy Innovation Lab
Numa Capital
Shiriaimasu
Torres-Tejeiro Consultoría Estratégica
Virtual Strategies
Caso Orquesta
Galicia


Caso Over Marketing
Baleares


Caso Palau
Cataluña
Convergència Democràtica de Catalunya

Caso Pallerols
Cataluña
Unió Democràtica de Catalunya

Caso Palma Arena
Baleares
Partido Popular

Caso Parques Eólicos
Canarias
Partido Popular

Caso Peaje
Baleares
Unió Mallorquina

Caso Picnic
Baleares
Unió Mallorquina

Caso Pitiusa
Baleares


Caso PlaZa
Aragón (Zaragoza)
Partido Socialista Obrero Español

Caso Plan Territorial
Baleares


Caso Plaold
País Vasco
Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra

Caso Plasenzuela
Extremadura
Partido Socialista Obrero Español

Caso Pokémon
Galicia
Partido Popular

Caso Poniente
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español
Partido de Almería

Caso Port Vell
Barcelona
Convergència i Unió
Salamanca Group
Caso Porto
Comunidad de Madrid
Partido Popular

Caso Pretoria
Cataluña
Partit dels Socialistes de Catalunya
Unió Democràtica de Catalunya

Caso Rasputín
Baleares
Partido Popular

Caso Riopedre
Asturias
Partido Socialista Obrero Español

Caso Rumasa



Caso Rus
Comunidad Valenciana
Partido Popular

Caso Salmón
Canarias
Partido Popular

Caso Sanlúcar
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Caso Scala/Cola Cao
Baleares


Caso Seat
Nacional
Partido Socialista Obrero Español

Caso Tabacalera



Caso Terán
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Caso Torres de Calatrava
Comunidad Valenciana


Caso Totem
Murcia
Partido Popular

Caso Treball
Cataluña
Unió Democràtica de Catalunya

Caso Troya
Andalucía
Partido Popular

Caso Turismo Joven
Baleares


Caso Túnel de Sóller
Baleares
Partido Popular

Caso Umbra
Murcia
Partido Popular

Caso Unión
Canarias
PNL-NC (Partido Nacionalista de Lanzarote - Nueva Canarias)

Caso Zambrana
País Vasco
Partido Nacionalista Vasco

Caso Zamora
Castilla y León
Partido Popular

Caso de la Ciudad del Golf
Castilla y León
Partido Popular

Caso de la Construcción



Caso de la rotonda de Armilla
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español
Ayuntamiento Armilla
Caso de los ERE en Andalucía
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Caso de los cursos de formación
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Caso del Lino
Castilla-La Mancha
Partido Popular

Caso facturas
Comunidad Valenciana
Partido Popular

Caso nevada
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español
General de Galerías Comerciales
Caso vertidos Armilla
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español
Ayuntamiento Armilla
Luxembourg Leaks
Luxemburgo


Operación EDUende
Andalucía
Partido Socialista Obrero Español

Operación Edu Costa



Operación Madeja



Operación Molinos
Aragón (La Muela (Zaragoza))
PAR - Partido Aragones

Operación Pulpo

Partido Socialista Obrero Español

Operación Púnica



Operación Taula
Comunidad Valenciana
Partido Popular

Plan Rabasa

Partido Popular

Trama Zeta

Partido Popular




El dilema de los conservadores:




Llegados a este punto , los conservadores, no tienen muchas opciones, Ciudadanos no es conservador. El PP es una partido criminal y corrupto ... si les votan es por temor a todo lo demás. Por temor al modelo económico o territorial que se pueda imponer si ganan otros en las urnas, así que ahí está el meollo.



La Orfandad de la Izquierda en España:




Y ¿a quién votar desde la izquierda? Definiendo la izquierda como una tradición de inspiración materialista, basada en el análisis marxista y quizás en la antropología materialista (materialismo cultural) y la sociología en sentido fuerte, se observan una serie de paradojas que hacen incompatibles las posturas de nuestros partidos. Especialmente los institucionalizados, pero también los antisistema son problemáticos. Veamos:



  1. Olvido de la idea de progreso. Incluso denostación. El desarrollo «sostenible» tal y como se entiende, prima entelequias como sujetos morales irracionales antes que el desarrollo humano, condena a poblaciones al ostracismo en función de valores «naturales» superiores y tiende a considerar a la especie humana «culpable» de los males planetarios. Culpable por haber sobrevivido a la extinción que de otro modo estaba programada. Se abandona el humanismo ilustrado, deja de estar el hombre en primer lugar y se establece el ecologismo, enlazan incluso algunos de estos postulados con el nacionalsocialismo, lo que no ha de extrañar, puesto que se trata de valores idealistas y románticos. Se establece el «respeto» al medio no por ser el medio necesario sino como valor en sí mismo. No se analizan cuestiones tan sencillas como que los alimentos «biológicos» no pueden alimentar a la población al contrario que los industriales, que las «energías respetuosas» como los combustibles desarrollados con cereales han propiciado hambrunas, que la pérdida de productividad industrial merma el desarrollo económico y tecnológico y que es el desarrollo tecnológico es el que, tanto para la teoría liberal (Schumpeter) como para la marxista propicia poder seguir adelante y no entrar en crisis «ecológica» a nivel de especie. Uno de nuestros problemas más acuciantes es la demografía. Cada vez somos menos en Occidente pero menos podemos mantener ... y la única forma de hacerlo es mediante desarrollo tecnológico o mediante aumento demográfico. Este último componente es uno de los elementos fundamentales de la «cultura de la pobreza3» (antropología) y no podemos basarnos en él porque ya sabemos su resultado (tercermundializar el planeta). Aunque no todo valga, y la virtud como casi siempre esté en el justo medio, se establecen frenos en modo de grupos de presión que sin capacidad holista alguna defienden estas entelequias con absoluta cerrazón, como si se tratase de una nueva (y lo es ) religión.
  2. Se olvidan los postulados básicos que si definen la izquierda, que parten de planteamientos económicos muy similares o equivalentes a los liberales, aunque difieran en su aplicación ética. La izquierda no pretende cambiar modelos productivos, sólo la redistribución. No pretende cercenar el progreso, sino ponerlo al servicio de la mayoría de la población. No desplaza al hombre del centro del universo, pretende desplazar solamente a unos pocos para colocar a todos.
  3. En cambio, per se no tienen correspondencia biunívoca con la izquierda las cortinas de humo, que a menudo sólo sirven para diluir esfuerzos en prácticas que no llevan a ningún cambio esencial y que bienintencionadas a veces, torticeras otras no son más que epifenómenos:
    1. Por ejemplo, la izquierda no es «feminista»: Esto es una falacia de definición. Nuestros partidos políticos de «izquierda» especialmente tras el zapaterismo , identifican la «igualdad» como sujetos éticos con la «igualdad biológica». Por eso las investigaciones de Cela Conde sobre la capacidad distinta de percepción de hombres y mujeres, avalada con tomografías axiales computerizadas (cerebrales), no se puede ni publicar.
    2. La confusión entre la biología y la ética es una recaída en el argumento ontológico, un salto que lógicamente no está autorizado espistemológicamente (y que nos retrotrae a la Edad Media). Se ha convertido en algo propio de la incoherencia de los partidos de nuestra izquierda. Hay un peligro tremendo además.
    3. La izquierda tampoco ha de ser «per se» «ecologista». Se ha de presumir que el freno a los interese personales individualistas ha de revertir en un mayor respeto al medio, puesto que este es un elemento necesario para el mantenimiento y desarrollo completo real y feliz de toda la sociedad. Pero ojo, que no es un fin. No es un valor absoluto en sí mismo, está supeditado a la existencia humana. Con palabras sencillas, primero está el hombre ...
    4. La izquierda no es nacionalista: el proyecto marxista es universal, pretende una sociedad de iguales, la libertad se entiende como esa igualdad de posibilidad de desarrollo personal a través de la cultura ( trabajo). Sólo por motivos pragmáticos se han realizado experimentos localistas. Marx ya predijo su fracaso. Y destaca precisamente el estalinismo entre los aldeanismos de izquierda. La izquierda tampoco ha de entenderse como correlacionada con la mayor «autonomía local». El recurso a esos postulados por IU o Podemos no es más que un intento de hacerse con votos nacionalistas de los contrarios a la economía neoliberal. Pero el proyecto marxista no funciona si no es universal, porque acaba subsumido por el neliberalismo. Baste ver a la URSS. Estamos ante la contraposición Stalin-Trotsky. El PSOE ha sido también recurrentemente absurdo en estos temas manteniendo discursos distintos según le conviniera, y potenciando las excentricidades del PSC en Cataluña.
    5. La izquierda no es multiculturalista ni respetuosa de la «diversidad» cultural: se considera la cultura como un elemento emergente de la superestructura, condicionada por el sistema económico. Y como las mismas bases tendrán que cambiar, la superestructura se tendrá que ver alterada. Esto no quiere decir que se tenga que pretender perseguir folclores, manifestaciones populares (que de hecho fueron potenciadas y preservadas en el seno de la U.R.S.S.), o prácticas religiosas privadas, no, simplemente se les vacía de contenido en comparación con la filosofía oficial. La Unión Soviética no «persiguió» oficialmente religiones, por ello sigue habiendo fieles de todo tipo bajo sus antiguos territorios, pero si las obvió a todas y educó en su contra precisamente porque era un proyecto ilustrado. ¿Es esto criticable? ¿Es esto bueno o malo? La pregunta es «bueno para qué». Hay un beneficio obvio que se obtuvo de aquello, por ejemplo, la paz de los Balcanes, rota en cuanto todos volvieron a acordarse de que tenían un abuelo musulmán o un tío ortodoxo o una prima protestante ... Yugoslavia fue un experimento donde la idea de progreso a lo marxista funcionó, se convirtió de resíduo tardomedieval en potencia mundial, sus atletas eran la envidia de España en las olimpiadas (recuérdese aquella estúpida canción de los Niquis). Hubo paz y prosperidad, esperanza de progreso ... Se acabó la URSS, y nos dedicamos nosotros vergonzosamente, incluyendo nuestra izquierda a potenciar el «multiculturalismo» en pro de la supuesta «libertad» y trajimos la guerra, aún irresuelta, y cuyas consecuencias tardarán muchas generaciones en borrarse, si no vemos estallar antes otra guerra en Europa. Nuestras izquierdas nacionales hicieron el juego al liberalismo y el multiculturalismo no es más que una de sus manifestaciones. Pero la izquierda potencia lo que une , no lo que separa. Pretende eliminar las diferencias culturales. Incluso trató de disolver las etnias repoblando la devastación nazi con gentes variopintas, se intentó crear un ciudadano soviético universal , en un modelo social nuevo. Los problemas de estos intentos son análogos a los de Platón en Siracusa. La planificación desde arriba ya vio Marx que es muy problemática. Pero lo importante en este análisis es el concepto. La izquierda marxista tolera la diferencia en ámbito privado, la riqueza folclórica y artística popular, pero en sentido fuerte se constituye como una Polis Griega, donde el cuerpo esencial del sistema social se asume y no se tolera la manifestación de incompatibilidad radical. El multiculturalismo , hoy en crisis, nace como una crítica a este modelo, pero pervierte la propia estructura de la sociedad Occidental, pues una sociedad islamizada, por poner un ejemplo, dejaría por definición de ser occidental. La izquierda marxista, a diferencia de la polis, pretende ser universalista, porque sabe que la polis no sobrevivirá al imperio global, así como los griegos hubieron de sucumbir al dominio romano. Es decir, ha aprendido del pasado ... es historicista en este sentido. Un elemento que también se ha venido negando. Sin advertir de nuevo que aceptar a Popper es aceptar un neoliberalismo ni encubierto.
    6. La izquierda es especialmente irrespetuosa con las religiones. Por lo antedicho anteriormente , la izquierda es por definición totalmente irrespetuosa con las religiones que tengan aspiraciones teocráticas, políticas o de legislar lo más mínimo. He dicho antes que en la URSS no se persiguió a la religión ... a la religión no, pero a la religión – política claro ... Derivado del análisis anterior se deduce que nada hay más contradictorio con el modelo socialista marxista que el Estado Religioso, la teocracía, especialmente peligrosa porque legitima en función no de método «científico» ni de valores de progreso, y que además es preilustrada. El marxismo es uno de los dos herederos de la Ilustración , pero es más franco en sus postulados. El liberalismo desconfía de la religión pero la usa para sus propósitos, por eso puede a menudo aliarse con el conservadurismo (de tendencia marcadamente preilustrada). El marxismo predice que esta actitud no llevará a buen puerto ... la realidad habla por sí sola. La insistencia de nuestras izquierdas no ya en «respetar» sino en potenciar manifestaciones religiosas preilustradas y absolutamente incompatibles con los valores ilustrados incorporados a nuestras sociedades occidentales es un error, chabacano, fatal y peligroso (i.e. potenciación de la implatanción de mezquitas, etc).
    7. La equiparación entre «izquierda» y «solidaridad». Es otra identificación extraña, porque la solidaridad (recordemos el sindicato polaco, activista a favor de los economistas de Chicago, debería ser criminalizado sólo por eso) se une una suerte de «caridad», ajena a la justicia social que se pretende desde la izquierda. Desde un proyecto marxista no se financian sistemas políticos preilustrados, se puede ayudar a que los pueblos recorran su camino más rápido (esto es leninismo, para el marxismo clásico es un error) , pero no se les financia prolongando su miseria. Se les enseña a luchar por su destino. No es otra cosa lo que se ha hecho en Europa.
    8. Peligrosa y falaz es la identificación de la izquierda con la «acogida» de las migraciones masivas en general. Nada más lejos de la realidad. Por los motivos antedichos una sociedad marxista no puede acoger elementos discordantes a escala relevante, porque se ve desestructuralizada. Igualmente sucede en un Estado Liberal, con la diferencia de que en este habrá individuos y organizaciones que se verán a corto plazo favorecidas, pues el comunitarismo cede ante intereses individualistas y mezquinos a corto plazo y por eso se tejerán políticas de corte instrumental. El marxismo tiene una concepción social evolutiva ... hay que dejar evolucionar ... Los pueblos han de progresar con su propio trabajo y esfuerzo y se les puede ayudar, pero ellos tienen que hacer su trabajo. Si el problema de un pueblo es la guerra religiosa, no se puede más que tratar de educar en contra de la religión, pero no acoger a los perdedores de esa guerra, que en esencia no son distintos de los ganadores y acarrean la misma problemática desestabilizadora, a menos que sean ya individuos de valores ilustrados compatibles al menos en esencia. Si hay millones de desplazados por guerras injustas, lo que hay que hacer es enseñarles a luchar por su causa, y sólo si estamos seguros de que su victoria no sería más de lo mismo (no vayamos a hacer lo que USA en Afganistán). Lo que no cabe es dar el premio regalado, obviando que en Europa, las pocas décadas que llevamos de relativa bonanza se han conseguido con millones de muertos. A parte, esta actitud buenista internacional propia de la izquierda institucionalizada (y del liberalismo cuando puede obtener réditos) potencia lo que los antropólogos llamamos los cultos cargo: surgidos en Melanesia tras la Segunda Guerra Mundial, los aborígenes creen que la opulencia occidental no tiene coste, y que si no se comparte es por mera malicia. Que hay tecnología bienes y servicios para todos. Pensar que los movimientos migratorios se producen por «hambre» es ridículo. Los miles de € que cuesta un pasaje ilegal dan para vivir décadas en algunos países sin pasar hambre. La mayoría son desertores, o soñadores a la americana. En algunos de mis trabajos de campo, especialmente los realizados sobre la isla de Cuba, expongo con todo tipo de detalles como el «hambre» que se padece es de productos de consumo. Los que de verdad pasan hambre no suelen llegar a ninguna parte, caen famélicos o se refugian cuando encuentran el primer alimento. El proselitismo neoliberal ha calado demasiado bien, y es destructivo, no sigamos haciéndole el juego desde la izquierda, por favor.
    9. La izquierda no tiene nada que ver con la «diversidad sexual» . Este asunto es transversal y empeñarse en él es otra vez perder el norte de lo realmente importante. Lo «transgresor» ante nuestro sistema de pensamiento único no puede ser sino cuestionar el valor salvífico del «mercado» como sumun bonum.
  4. De lo anterior además se deduce una tremenda problemática:
    1. Tratar de condicionar la ciencia desde la política, tergiversar el método científico para legitimar postulados extracientíficos ... hemos visto eso antes, en en sistemas como el nacionalsocialista y el estalinista. También en la teocracia cristiana y las persecuciones inquisitoriales, etc.
    2. Nos deja sin argumentos frente al racismo, o la igualdad ética entre personas por razón de etnia o sexo (bueno , de hecho hasta se disuelve el significado de «sexo») pero ... ¿y si se constatase la existencia de las diferencias ...? de estas buenas intenciones al infierno hay sólo un paso, porque el propio argumento a favor de la igualdad, en realidad no lo es tanto. No se defiende la igualdad, sólo se predica que no existen las diferencias y de ahí se deduce la igualdad entre sujetos «éticos» ... pero de eso se tiene que si se pusiera de manifiesto la existencia de esas diferencias ... la desigualdad ética , proscrita sólo por la supuesta inexistencia de la biológica, se legitimaría ... Diciéndolo de forma más clara, el argumento no es opuesto a los postulados nazis en lo que a esto respecta.
    3. Tratar de modificar el lenguaje (y la «lenguaja», todos y todas a uno y una, por poner una «ejempla» y un ejemplo) para hacerlo más «igualitario» no es más que aplicar las políticas de 1984 (y Orwell si que era de izquierdas ) y de Farenheit 451, un esperpento ideológico que convierte a la izquierda institucionalizada en el mayor de los idealismos realmente existentes, es decir exactamente en lo contrario de lo que se pretende desde el marxismo. A parte que es desperdiciar esfuerzo en intrascendencias , hacer el ridículo y olvidarse de lo que de verdad importa.
    4. Se pierde en valores «buenistas» sin contrastar y se olvida de los problemas realmente importantes y acuciantes.
    5. Introduce elementos desestabilizadores comunes incluso a los del liberalismo (Waltzer) derivadas del multiculturalismo extremo y la tolerancia a la intolerancia.
    6. La izquierda hoy institucionalizada ha coqueteado malsanamente con movimientos violentos directamente terroristas, a los que ha llegado a legitimar. El Partido Comunista Francés tuvo un comportamiento especialmente bochornoso con respecto al terrorismo en España, por poner un ejemplo. En España no tiene pudor en aliarse con los herederos de la política proetarra. Partidos que aunque legítimos, solo por su aldeanismo deberían ser reprobados. No hablemos ya de sus planteamientos «históricos» idealistas hegelianos de derecha . Pero el gran problema es que a estos, también se les considera y a pesar, «izquierdas».



Llegados a este punto podríamos enumerar algunas cosas que si son propiedad de la izquierda como proyecto de tradición marxista:
  1. Es un proyecto ilustrado.
  2. Es un proyecto culturalmente avanzado. Presupone una educación elevada. ¿Cuantos dirigentes políticos no conocemos de la izquierda institucionalizada que no saben nada de economía,, ni de ciencia social? ¿ y que no leyeron jamás El Capital? ¿y que no entienden las diferencias entre Marx, Engels, Lenin, etc. ? Más aún ¿ no hay más «izquierdistas» de estos en los pueblos con más analfabetismo? . Más aún , en sociedades preindustriales, agrícolas de subsistencia, motivo por el que IU ha ido precisamente perdiendo influencia ... algo ha fallado ahí ... Se han ido erradicando estos comunistas campesinos a la vez que se erradicaba el analfabetismo. Obviamente algo falla ... El marxismo presupone un obrero especial y una sociedad tecnológica plenamente insdustrializada. Los experimentos a la iberoamericana, que aunan salvapatrias nacionales y próceres encarnizadamente liberales y racistas con Marx (i.e. Bolívar) , me dan especial asco (Marx ya fue claro con respecto a este último) conceptualmente. Si bien acogí con entusiasmo el advenimiento de algunos de ellos esperando que habría resultados. No es este el sitio para hablar de esos asuntos, pero ha habido resultados positivos en Cuba (aunque se están dilapidando desde hace una década) en Nicaragua, y en algunos otros lugares, pero en Venezuela la situación actual es de infamia.
  3. Es un proyecto en torno a la idea de progreso, económico, social y tecnológico (este último condiciona los demás). Una utopía a lo «Star Trek Nueva Generación», por decirlo chabacanamente.


La potencialidad de PODEMOS




En este estado de la cuestión, Podemos irrumpe con fuerza. No es de extrañar por que encarna una nueva esperanza. Por un lado se encuentra con la orfandad de la izquierda, la crisis y la desesperanza. Es en momentos así cuando surgen las religiones de masas. Se encuentra con el campo abonado del descontento. Ha sido un revulsivo importante, cuanto menos ha sacudido los cimientos. Los argumentos que se han utilizado contra ellos han sido tan absurdos y estúpidos mayormente que no merecen ni ser repetidos. Sin embargo no se le han planteado algunas objeciones serias que puede hacérseles:
  1. Total falta de coeherencia: el proyecto podemos, salvo erigirse como un «antitodo» lo que no sea ellos, no se sabe exactamente que representa. Sus confluencias se organizan y desorganizan, se pelean, hay destituciones como ejecuciones sumarias, rencillas, se reparten cuotas de ponder que aún no se tienen ... algunos de estos planteamientos asustan.
  2. No son combativos intelectualmente como Marx, van más allá, expresan odio y rabia visceral muchos de sus dirigentes. Marx jamás mostró odio personal contra nadie, consideraba a los propios actores del mercado capitalista como víctimas de su propia endoculturación, sólo hizo quizás la excepción con Bolívar, al que si consideró digno de todo desprecio como buen rufián (por eso no puede evitar citarlo en el apartado anterior). Sin embargo aquí se ve una cruzada personal. Se puede entender, pero sería más tranquilizadora la ironía que la amenaza velada.
  3. La «cultura» , salvo en algunos dirigentes parece brillar por su ausencia.
  4. El excesivo pragmatismo, sin cortapisas, aleja la coherencia y la ética.
  5. Organizaciones afines como la PAH, no me cabe la menor duda que acabarán involucradas en casos tan esperpénticos como el de AUSBANC, se han convertido en organizaciones lucrativas que utilizan métodos dudosos. Es algo que creo a partir de las informaciones que manejo como abogado en ejercicio.
  6. Su aldeanismo político nacionalista, con discurso variable allí donde se encuentre, no sólo impide que sea una alternativa de ámbito nacional real, sino que incide en los mismos problemas de IU en sus mismas inconsistencias. Aparte aproximan su discurso al proyecto estalinista, lejos del universalismo que se predica de la izquierda.
  7. Podemos reúne a unas izquierdas difusas y contrapuestas, en una complejidad e incompatibilidad similar a la que se daba en la preguerra civil, sólo tienen en común su desprecio por el «sistema». Esto les puede dar energía para subvertirlo, y podría ser positivo ... pero ¿y después? Cuando haya que construir llegarán los problemas.


Pero el poder manifiesto mayor de Podemos es su capacidad para destruir a la izquierda institucionalizada. En el caso de IU ya lo ha hecho, pues al abandonar su posición «institucionalizada» para pasar a ser «antisistema» , se ha destruido a sí misma sin darse aún cuenta, pues se ha visto integrada y sobrepasada. Ya no tiene sentido un IU fuera de podemos, lo dice hasta Anguita ... la verdadera IU es Podemos. Por su trayectoria histórica, IU es un partido infame que merece desaparecer de la política española. Su fagocitación ha sido el primer logro de podemos, se lo agradeceré siempre. El «sorpasso» al PSOE y su posterior denigración hasta la irrelevancia, algo tan necesario, será otro de los logros de Podemos. Sólo eso podría ya justificar su voto. Sólo destruyendo a esta izquierda institucionalizada en su totalidad podremos dejar espacio para una nueva y real. ¿Que decir del pánico que provocan en el PP? Sólo por ello merecen otro voto más, es poco castigo ese para un partido criminal. PP y PSOE son partidos caducos, este último es absurdo de necesidad, pretende eliminar problemas aumentando sus causas (combatir el nacionalismo con mas prerrogativas para los nacionalistas, mejorar la economía con más postulados neoliberales, etc).
Podemos es la escoba perfecta. Es un arma de destrucción política masiva, estaría por ver si gobernase como se aguantaría el tirón hasta que llegase al poder la alternativa. Pero su destino es ser destruidos una vez caiga el sistema que les vio nacer, porque toda su legitimidad nace de su descontento, y todo su fundamento.


CONCLUSIONES



¿A quién votar? Decida el lector, que además estamos en jornada de reflexión y no se puede aleccionar, podría considerarse ilegal (una Ley obsoleta más). Está más claro a quién no votar, si eres de izquierda, provienes de un paradigma marxista ... no tienes opción alguna. Sufres del problema de la orfandad. Si eres conservador a toda costa, más allá de la corrupción sin límites, tu partido es el PP. Si tienes claro que lo que quieres es provocar una tormenta ... tienes a Podemos. No hay muchas más opciones, aunque no olvidemos también la de no votar.


1El término «sistema» es heredero de la concepción del «funcionalismo» en sociología.
2Estos hechos precipitaron el desenlace actual, si bien es cierto que el terrorismo yihadista nace como tal, merced las conspiraciones de USA y sus indigentes aliados europeos occidentales en la guerra de Afganistán (1978-1992), mediante la «Operación Ciclón» , cuyo único objetivo era dañar todo aquello que significaba la URSS en aquel momento. Así los occidentales maquiavélicos conseguimos eliminar un Estado socialista, para reemplazarlo por un criadero de terroristas musulmanes. Más adelante destruiríamos Yugoslavia, para instalar otra república islámica en pleno corazón de Europa, en nombre de la libertad, pero con la única intención real de minar la influencia de la nueva Rusia, a mayor gloria de Estados Unidos y Alemania, y con la ayuda de algunos acólitos que no sabían ni donde se metían, como el absurdo gobierno socialista español. Hoy estamos recogiendo la cosecha de esta metódica siembra de destrucción programada.
3Constantemente oímos que necesitamos aumentar la demografía, para que nuevos cotizantes a nuestro sistema de impuestos permitan mantener las pensiones de los jubilados de generaciones anteriores, pero esto conlleva un incremento en la escasez de recursos, supone una ventaja instantáneas que produce una depresión a largo plazo, como sucede en el tercer mundo. Y esto lo hacemos paradójicamente mientras hemos tratado de convencer al tercer mundo para que frenen su natalidad por estos mismos motivos. Lo cierto es que la única forma de hacer viable aumentos demográficos es el desarrollo tecnológico. No se puede por lo tanto desechar alegremente la idea de «progreso.
 


BREXIT (I) : EL DÉFICIT DEMOCRÁTICO DE LA DEMOCRACIA




Ya se están extrayendo las primeras consecuencias del Brexit, una de ellas la dimisión del Primer Ministro, ya nos gustaría en España que semejantes fracasos personales en la política se coronaran de la misma manera. Siguen otras muestras, otra vez tendenciosas , de ataques a la política desde operadores económicos de alta finanza: los «mercados» vuelven a advertir. Tanto están advirtiendo que puede que les vuelvan sus propios argumentos como guante arrojadizo y golpeen su cara, aunque dura es los suficiente para soportar esto y más.



Se nos habla ahora de posibles sanciones, hecatombes, crisis venideras, se prepara el escenario para echar la culpa de todo lo malo que venga al Brexit, un nuevo chivo expiatorio. Este razonamiento es peligroso para quién lo abandera porque ... ¿y si no pasa nada? O más aún ... ¿y si resulta que realmente a U.K. Le va «mejor» en adelante? . Se produciría la reducción al absurdo.



Definamos primeramente el concepto «mejor», que no es un absoluto, quizás habría que decir «mejor para qué». La economía no mide la felicidad, es necesario un soporte material mínimo, pero una vez traspasado el umbral, mayor economía, mayor crecimiento no necesariamente son un factor medidor ni correlacionado directamente que el grado de satisfacción del individuo en su sociedad. Hubo un tiempo en la U.R.S.S., cuando sus ciudadanos creían en sí mismos y en su proyecto social y político, en el que se alcanzaron grandes cotas de felicidad. La economía de Rusia hoy es mayor que la de la U.R.S.S. de los ochenta, pero muchos de sus ciudadanos se sienten hoy mucho más decepcionados. La balanza estadística podría dar resultados inesperados. Tener mucho dinero pero estar recluido en un campo de concentración, es mucho peor sin duda que tener menos y estar libre. Algunos confunden el dinero con la felicidad, se olvidan de su valor instrumental y que sólo es útil para conseguir cosas, pero si estas no se pueden conseguir pagando deja de ser útil ese artificio de cambio. El trabajo y el desarrollo personal, intelectual, artístico, son factores que en los paradigmas marxistas han tenido siempre una alta estima. En los liberales y neoliberales, en cambio, se cambia el aspecto cualitativo por el cuantitativo, y sólo se tienen en cuenta esos factores, llevando a una estimación espúrea, el mismo tipo de estimación que pretende en base a factores macroeconómicos que una sociedad va por buen camino, cuando la microeconomía puede mostrar que está en plena efervescencia y al borde del colapso o la revolución. Personalmente he tenido la oportunidad de observar la existencia de auténticos palacios erigidos en medio de la más rotunda pobreza, en tierras iberoamericanas, y puedo constatar que salvo allí donde la contaminación de la ideología dominante, neoliberal, ha calado a fondo hasta llevar al autoengaño, la riqueza extrema no da la felicidad ni real ni imaginada. De nada te sirve estar atrincherado en un palacete a sabiendas de que hay «hordas» dispuestas a entrar al asalto en cualquier momento, listas para saquear y matar (Honduras, el Salvador ... ). El dinero te permite comprar fusiles y pagar hombres (que también pueden ser sobornados por dinero) para que conviertan tu mansión en una fortaleza, pero no da la tranquilidad. Y sabes que si lo pierdes, o que si un competidor consigue mucho más que tú, serás pasto de chacal. No sólo la economía importa, o al menos no la macro. No somos ingenuos idealistas, importa y mucho la economía, pero siempre y cuando sus efectos tengan lo que estadísticamente se llama una «distribución normal». Los saltos abruptos producen este tipo de situaciones. El poder económico y político es más efectivo cuando más fácil es de ejercer. Es algo parecido a lo que en artículos anteriores decía sobre la invasión de musulmanes y otras culturas, por más dinero que traigan ( si es que lo traen) la percepción general, desde el barrio, no será que se mejorará. Por más que se pretenda un aporte demográfico salvador, tampoco lo será, no se salva un rebaño completando la falta de reses con depredadores, eso es cambiar el modelo y formar una jauría. Jauría que por cierto, depredado todo volverá a su más esencial estado de miseria. Si te falta demografía, apoya su crecimiento como tantas veces se hizo en el pasado con notables resultados, en vez de penalizarlo es lo que debería hacerse. La Unión Europea es una fuente perpetua de penalización a este respecto, puesto que el capitalismo salvaje, en su obsesión por aumentar los beneficios a corto plazo, se envuelve en una política expansionista económica y en una cruzada contra los derechos sociales que se alimenta y financia de la importación de mano de obra extranjera, el componente residual y necesario contra la Curva de Phillips. Creo que hoy por hoy, por más reactivación económica que haya en los barrios marroquizados de Bruselas, sus habitantes autóctonos, estarían mucho, mucho más felices, sin tales aportes que desde el punto de vista macroeconómico y sincrónico se pueden considerar beneficiosos. El neoliberalismo además, no tiene visión a largo plazo, quiere beneficios y los quiere ya. Por eso cuando se le contrasta con el imperialismo clásico se hace de forma falaz. El Imperio Romano se construía para la eternidad. La proyección de una obra (como la Vía Claudia) podía hacerse estimando su duración en siglo y medio. Hoy rige el corto plazo, propio del neoliberalismo, porque se pretende el triunfo individualista personal. Un vicio que también afecta severamente a nuestras democracias y al sistema electoral, que por definición busca réditos a corto plazo, resultados que enseñar antes de la siguiente campaña electoral. Y que además lleva a los que ya se ven como perdedores consolidados, a propiciar auténticas debacles ofreciendo lo insostenible con tal de arañar siquiera por un breve tiempo una parcela de poder que saben que en adelante les será negado. Mejor mentir, estafar y medrar para después ser expulsado con todos los privilegios de ser un ex-cargo, que no llegar a la meta por sincero y honrado.



EL DÉFICIT DEMOCRÁTICO:




Nuestro sistema político, como es bien sabido, se autolegitima en la noción de «democracia» como valor salvífico per se. Además, como en otros tantos conceptos, establece que la «democracia» la única democracia es la que tenemos. No se admiten discusiones. Hasta tal punto que hablamos de «dictaduras» cuando nos referimos a otros regímenes «democráticos», como lo fueron la extinta República Democrática Alemana (RDA) o la propia U.R.S.S. Esta estrategia tiene una doble finalidad:
  1. De tanto repetirse, al estilo Goebbels, llega a convertirse en una realidad asumible. Se le da validez y no se piensa. Así, muy poca gente hoy sabe que la palabra «democrática» estaba puesta por algo. La elección de los cargos políticos se realizaba por democracia directa. Esto no sólo es democrático, sino que es más democrático que nuestro sistema «occidental», por un hecho muy sencillo: se eligen directamente a las personas. La capacidad de elección es mayor que en un sistema de partidos con listas cerradas, sin que nuestro balbuceante y no consolidado ni preceptivo «sistema» de primarias venga a paliar nada. Rápidamente se nos criticará aquí, que todos los elegibles pertenecerían a un partido «unico». Esto es otra falacia de definición. Hay que establecer primero que «holgura conceptual» permite esa «unicidad». Nuestra Constitución vigente establece un sistema neoliberal (con algunas restricciones). La U.R.S.S. establecía un sistema socialista. Pero dentro del PCUS han cabido elementos tan divergentes como Lenin, Trotsky, Stalin, Jrushchov o Gorbachov. Basta examinar las andaduras de cada uno para comprender que sustantivamente, entre cada uno de ellos y cualquiera de los demás, hay mayores diferencias de las que hay y las que puede haber entre los partidos de las democracias liberales de nuestros países. La limitación del «partido único» no es esencialmente distinta de la de el establecimiento del Estado como Neoliberal, sólo lo es de signo contrario. Pero esto es lo que se trata de obviar. Se pretende que USA es un país de libertad aunque se proscriba el socialismo, en cambio se pretende que la URSS no lo era porque proscribía el neoliberalismo. La realidad es que el sistema neoliberal y el soviético , ambos son los herederos de las dos ramas de la Ilustración, contrapuestas, pero germen de la modernidad política occidental. Ambos sistemas representan el final del antiguo régimen y en lo político el renacimiento que en lo cultural había tenido lugar siglos atrás, y propiciado por él. Podríamos decir que la U.R.S.S. recogió el el guante roussoniano de la revolución Francesa, la parte occidental de Europa se quedó con el ala liberal, y el Reino Unido como siempre, quedó un tanto al margen, si bien pudiese ser inspirador en un primer momento y reinspirado con posterioridad.
  2. Se niega así la auténtica «dictadura» la de las «leyes del mercado» esas que no se pueden contravenir. Esos principio y valores que de tanto repetir que son absolutos e insuperables, hasta sus voceros han terminado creyéndose. Ese es el estupor conque reciben al Brexit. Se han quedado idiotizados, incapaz de comprenderlo. Véase la falacia de definición aquí también, pues si todo ha de supeditarse al mercado, definitivamente y por definición el concepto que se pretende de democracia queda vacío de contenido, emergiendo la dictadura del mercado que se pretende legitimada por y legitimadora en un círculo vicioso de la democracia neoliberal y que se establece como oposición a la «dictadura del proletariado». Así que tanto aquí como allí, en Occidente o en la antigua U.R.S.S. teníamos una «dictadura», siguiendo el análisis en los propios términos de los teóricos del neoliberalismo, y la democracia en realidad no es más que un cuento para lecheras , como ya anticipaba Locke (uno de los teóricos de nuestro sistema, que en realidad conceptualizaba con carácter puramente instrumental) , un folclore sin capacidad real de modificar los dictados de la «economía» . No en vano las democracias británica primero y estadounidense después no son más que la instauración de un club de «propietarios», todos libres e iguales entre sí. Desde ese ámbito se puede entender como se puede sostener esto a la vez que se utiliza mano de obra esclava y se extermina a la población indígena.
  3. Y sobre todo y lo más importante, se pretende que no hay alternativa. Para mayor éxtasis místico de Fukuyama y su último hombre, soñador americano. Adormecido y obeso de cuerpo y mente. Así que definitivamente estamos condenados a elegir entre lo mismo y más de lo mismo, para cambiar nada, sólo aspectos cosméticos. El Brexit puede ser una prueba en contra, la puesta de manifiesto de la posibilidad de la alternativa. No otra cosa es lo que molesta a los políticos alemanes. No tiene virtualidad real el asunto de las ventas del motor de Alemania en U.K. , ese no es el motivo de su reacción airada. Los aranceles futuros podrán o no llegar, nada será óbice para tratados comerciales , como tampoco para permitir circulación de personas cumpliendo ciertos criterios, es lo que ya sucede con otros países extracomunitarios (dejémonos de falacias por favor). De hecho U.K. viene siendo un poder contrapuesto incómodo, casi deberían alegrarse de su marcha, ¿por qué no lo hacen entonces? Porque ha osado saltarse sus dictados. Porque han hecho un ridículo estruendoso al hacer concesiones vergonzantes desde los presupuestos de la Unión, doblegándose hasta lo inimaginable, para al final recibir una buena patada en el trasero como contraprestación. Y porque es el precedente notable y peligroso de que se puede escapar a los dictados del «mercado» del modelo económico de Wolfgang Schäuble y de la mano de hierro del IV Reich en ciernes.
Lo más gordo de todo esto es que el abandono de la Unión se hace por medios «democráticos», siguiendo la tradición del primer parlamentarismo europeo (esto también es discutible, según el sentido que se de a la palabra) y que no se pueden esgrimir argumentos de «antidemocráticos» contra los dirigentes del Reino Unido. Al contrario, ahora estamos viendo que se tilda a Cameron literalmente de «imbécil» por haber propiciado un «referéndum que nadie había pedido» y teniendo mayoría absoluta. El talante (da miedo usar esta palabra gracias al Sr. Zapatero) democrático de estos críticos es notable: el Sr. Cameron podría haber engañado, sí, a la población no realizando el referéndum, y habría conseguido así la victoria personal de ser Primer Ministro para toda la legislatura, con mayoría absoluta y haciendo lo que le viniese en gana (sabiendo que no volvería a jugar nunca más), al más puro estilo González/Aznar/Zapatero/Rajoy, o podía cumplir con su palabra y en su caso salir honorablemente de la política, como me parece que ha hecho. Cierto es que ha empañado un poco la campaña con sus referencias instrumentales a Jo Cox, pero comparado con lo de nuestros infames presidentes, esto no es nada. Sin embargo vemos a periodistas en nuestro querido país hablando de los «metodos democráticos contra la democracia» , en relación a este referéndum. Algunos como el siempre neutral y espabilado Alfonso Rojo, declarando sin ningún pudor que debería ser considerado nulo. Que debería revisarse la validez e incluso prohibirse este tipo de referéndums, ya que «no de todo se puede opinar en democracia». Volvemos al mismo argumento, hay leyes superiores, suprapolíticas y supraestatales, que emanan de un poder místico superior «El Mercado» (¿su Dios?). Este notable endiosamiento de la economía es más ridículo, puesto que la crítica al marxismo siempre se ha articulado en su excesivo «economicismo». Así a lo largo de la historia de la U.E. no han sido infrecuentes las manifestaciones de políticos de todo signo (queremos decir socialdemócratas o liberales, pero en realidad es porque no existe la clara división de signo y todos pertenecen a la misma oligarquía) que inciden en que «el pueblo se ha equivocado» . Alguno llegó a decir que «había que construir un pueblo a la altura de su democracia», es decir «construir» los votantes necesarios (robots) para que salga la elección preconfigurada y no estropear el ritual gracioso de la democracia. Las trampas en la U.E. Han sido notables, en ocasiones se han repetido los elecciones sin pudor hasta conseguir que salga el resultado esperado. Se ha hablado siempre de pedagogía, y de falta de altura democrática, cuando no se han conseguido los resultados queridos, como ante las votaciones en torno al Tratado de Maastricht y las consultas de Dinamarca e Irlanda, el no francés al proyecto de «Constitución» y el método utilizado sin pudor de proponer elecciones ad nauseam hasta que salga el resultado requerido. Es decir, vote lo que quiera, pero que sepa usted que si no vota lo adecuado, no pararemos de lavarle el cerebro y convocar nuevas votaciones hasta que atienda a razones. Así que hágase un favor a sí mismo y a nosotros (la élite) y vote de una vez la solución de sentido común (que es la que nosotros, la élite, proponemos). Se ha abogado por «enseñar» en colegios, universidades y en todos los ámbitos, la senda del camino único. Ante estas estrategias resultan risibles las críticas por tendenciosas que se hacían antaño a la educación de la U.R.S.S. considerando tendenciosos sus postulados por ser antiliberales. Pero nauseabundas correlaciones con esta práctica tiene hoy nuestra LOMCE, en su capítulo dedicado a enseñar los «valores del emprendimiento», maquillando el concepto de «empresario» cambiado el término por el del «emprendedor», que como variante incorpora quizás la nueva horda de «empresarios forzados pobres» dentro del conjunto, al estilo de los vendedores iberoamericanos de «perritos» que pululan por Nueva york, pero que no es más que una apología burda del neoliberalismo.



A todo esto sumemos la elección a dedo de los altos cargos en la U.E., por más que sean relevantes sus cuotas de poder, la falta de control, el poder omnímodo de algunos órganos, el oscurantismo en la realización de tratados internacionales (como el de Libre Comercio con USA, que nadie quiere salvo los poderes fácticos económicos y que se preconfigura como un poder superior a las constituciones estatales y comunitaria) la política normativa de hechos legislativos consumados sin control alguno ... En la Unión Europea, desde dentro, se sabe muy bien que la organización es antidemocrática, y se asume, se pretende más eficiente así. Además , las poblaciones no están «preparadas» para esta democracia. Lo rentable es «actuar» primero, y ya condicionaremos a los pueblos después. Es cuestión de pedagogía ... Se destruye la democracia a la chita callando ... Unión Europea y Democracia son hoy una contradicción en los términos. Por eso las opiniones de los nacionales son cada vez más divergentes con respecto a las de sus «representantes». Por eso se aprueban leyes que nadie entiende.



Esta democracia virtual ofrece la nada a sus electores, y la única forma de vencer esa nada es cambiar el sistema. En forma ordenada o de conflagración, cambiará. Esta idea de la nada, es la que llevó a a filósofos de la talla de Heidegger a «comprender» el fascismo, y la que hace que Vattimo y otros postmodernos lo «expliquen». Las alternativas a lo soviético, hoy descartadas, pueden reavivarse como contraprestación una vez se produzcan los auges de los nuevos fascismos en ciernes. De hecho algunos partidos de los denominados «populistas» empiezan a incorporar algunos elementos, aunque desordenados y sin rigurosidad en sus programas. Otros como Podemos y sus «confluencias» en España empiezan a manejar conceptos concomitantes al estalinismo, también fáciles de explicar (bastaría casi la rabia) quizás de forma inconsciente o sencillamente pragmática.



En este contexto, el Brexit es un soplo de aire fresco, porque va a permitir por primera vez comprobar empíricamente si las leyes del mercado son universales o no. Si la economía capitalista auna ciencia y religión verdadera como pretende, o no es más que charlatanería. Si U.K. consigue el más mínimo logro , por pequeño que sea, la teoría dominante se tambaleará. Un pequeño logro es mucho tratándose de David contra Goliath. La maquinaria pondrá todas las armas en contra, todas las difamaciones, trampas, tergiversaciones y tácticas sucias y encubiertas. Ante tal ofensiva una pequeña victoria significará muchísimo.



Por su coherencia, su capacidad para dimitir y asumir los resultados, el Sr. Cameron se ha ganado mi respeto. Se puede ser digno perdedor y mucho mejor galardón es este que el de indigno ganador. Su partido en general, está exento de la responsabilidad criminal ganada por méritos propios de los laboristas de Blair con su guerra de Irak. Curiosa situación que demuestra una vez más la disolución entre las fronteras de la «derecha» y la «izquierda» en nuestras democracias liberales. En el dibujo que lleva siendo portada de este blog desde hace años, un avión porta una pancarta que dice «Vota PP ó PSOE», es el sistema pidiendo votos para sí mismo. El «sistema» siempre trata de autorrepresentarse como el «único». El Brexit abre una ventana hacia otro espacio.



CONCLUSIONES:




  1. Los argumentos del «miedo» que se están dando contra el Brexit o en general contra cualquier intento de sobrepasar los dictados del mercado financiero y sus oligarcas, pueden volverse en contra de sus defensores, estamos ante una oportunidad única, pues como queden en evidencia, como se observe la más mínima mejora tras la ruptura de sus «reglas», se habrá establecido un precedente de capacidad incendiaria: se habrá roto la premisa de que el mercado siempre tiene razón y de que la economía neoliberal capitalista es la única realmente posible. Se habrá visto, con independencia de su contenido, que es posible la alternativa. Posibilidad que se nos está negando desde la caída de la Unión Soviética.
  2. La cortedad de miras de los teóricos neoliberales va camino de producir una gran conflagración una vez más, porque mientras más poder económico se acumula, más empeora la distribución normal y mayores tensiones contrarias, incluídas el desencanto y odio se generalizan. Por simple teoría política, se tiene que seguirán apareciendo opciones políticas contrarias. Con contenido fuerte , contrapuestas, con vocación de destrucción del sistema que no les permitiría consolidarse y que en sentido heideggeriano ofrecen «algo» frente a la «nada». Es un error confundir «neoliberalismo» con «fascismos» como habitualmente se hace, el fascismo es una reacción enérgica contra el liberalismo en todas sus vertientes, también la «neo». Y tiene virtualidad destructora de sus postulados y estructuras, como la tiene el marxismo. La más destructora deriva de que legitima la violencia física, (que siguiendo a Derrida al final es la que establece el origen de un Estado), como medio de supervivencia contra la violencia encubierta del «mercado». Si no desaparece el fin negativo, cada vez se justificarán más los medios, sólo es preciso seguir aumentando el nivel de desafección, desencanto y desesperación, aumentar un poco más el porcentaje de gente a la que ya no queda nada y estaremos a las puertas de lo que llamo en mi teoría forjada en los tiempos de estudiante «gran conflagración», que tendrá también un componente indentitario antimulticulturalista, ya que el multiculturalismo es otro valor de origen liberal. Antes teníamos el freno de la U.R.S.S. que como contrapuesto, alternativa, frenaba el neoliberalismo a este lado, pero ahora, campando libre a sus anchas, endiosado en si mismo como María Antonieta, sus excesos se vuelven tan notables e insoportables que antes de que se quiera dar cuenta, se puede encontrar con una guillotina ahí fuera, esperando pero con impaciencia.
  3. El Brexit es un motivo de esperanza, pues aunque las razones complejas por las que se produce son variopintas, algunas son comunes y en todo caso demuestra que es posible saltar las leyes del mercado. El revanchismo de los mercaderes financieros va a llegar, sin duda, a manifestarse, pero estará contrarrestado en buena medida por los mercaderes no menos importantes británicos (U.K. es la segunda economía de la U.E.). Liberalismo vs liberalismo neutralizándose ..., una categoría ya anticipada por Lenin. Esta excepción del Brexit, puede dar lugar a otras excepciones. Puede por lo tanto ser una válvula de escape que alivie tensión y propicie un cambio no violento, evitándose la conflagración.

viernes, 24 de junio de 2016

Dos tontos muy muy tontos

 

                         De atolondrado a perdedor hay sólo un paso

¡Brexit dixit!


miércoles, 22 de junio de 2016

U.K. ¡Vete ya! (III) Razones por las que a todos , ellos y nosotros nos conviene el Brexit.


U.K. ¡Vete ya! (III) Razones por las que a todos , ellos y nosotros nos conviene el Brexit.



Quedan apenas unas horas para que se resuelva este referendo, y la sombra de la muerte de Jo Cox planea sobre las encuestas y previsiones de resultados. Si el imbécil criminal que la ha asesinado tan vilmente, disparando y apuñalando a una mujer indefensa ¿se puede ser más indeseable?, quería precisamente avivar el voto en contra del Brexit, lo ha conseguido. Extraño es incluso que nadie hay lanzado la teoría conspiratoria de que el infame criminal en realidad es una agente por pro «in». De hecho, si esa teoría no ha aflorado ya en la prensa amarilla británica y su homóloga continental es simplemente porque hay demasiados intereses en juego en contra del Brexit.
Ese asesinato es una ignominia, pero parafraseando a Nietzsche, que la aparición súbita de este (por lo demás involuntario) mártir decante la elección ... es nauseabunda. Nada tiene que ver el infortunio de esta mujer, que por haber muerto no se convierte en agente más brillenta, en intelectual de renombre, en experta, en autoridad moral ni siquiera en héroe. Desgraciada es lo que es. En mal lugar en mal momento. Eso es todo. Deplorable crimen, que no ha de convertir en nadie especialmente mejor al muerto.
Pero más deplorable es aún la actitud del Camarón de la Isla (Inglaterra), que sin ningún pudor saca a la palestra a la víctima para arañar el puñado de votos que necesita, no ya para la causa europea, sino para la suya propia, pues en estas elecciones le va la vida, política.
El caso es que hay importantes razones para estar a favor del Brexit. YT deberíamos ansiarlo más los continentales que los británicos. Algunas de estas razones se exponen a continuación.



La náusea de la élite económica y los «mercados»

Este es un factor principal. Hace años ya que se ha preconfigurado un panorama en el que se pretende que es malo todo lo que perjudique al «mercado» , entendiendo como tal al mercado financiero, es decir, a la economía más improductiva y alejada del soporte material de la existencia, a los especuladores que juegan a repartirse el poder y el mundo. Los argumentos pro mercado son asquerosos por muchas razones:
  1. Presuponen que la teoría económica del mercado liberal es la única posible, y la elevan a categoría de ciencia (cuando no religión). Los presupuestos se vuelven indiscutibles.
  2. Se pretenden establecer una serie de leyes (las del mercado) que son inamovibles y que tiene que aceptar gobierne quién gobierne, y todo país. Precisamente a que esto sea así contribuye muy eficazmente (una de las pocas cosas para las que se ha mostrado eficaz) la Unión Europea.
  3. Se pretende la entelequia de que el mercado por sí proveerá de paz y seguridad. Algunos imbéciles redomados, y personajes que deberían ser por definición totalmente contrarios a estas ideologías como el expresidente (¿socialista?) Felipe González , pretenden que es mejor que «hablen los mercados» porque si no lo harían los cañones, como ha pasado antes en Europa. Semejante argumento sólo es posible si se ha abandonado el marco conceptual socialista (marxista), algo que ya reconoció sin ningún pudor cuando reinventó el PSOE, ese partido desdibujado que vamos a tener la suerte de ver desaparecer muy pronto (único hecho positivo que se atisba de las próximas elecciones). Los defensores de este argumento olvidan que los motivos de las guerras europeas fueron siempre económicos ... Los neoliberales quieren olvidarlo también, aunque lo saben perfectamente, el paradigma es el mismo que el del marxismo clásico , sólo la interpretación ética varía. La economía capitalista y la marxista manejan las mismas categorías, no hay diferencias funcionales. Para ambos paradigmas la economía lo es todo. De hecho pocas dudas debería arrojar esta cuestión, puesto que si se pretende que el mercado tiene virtualidad para «solucionarlo todo», por propia potencia negativa tendrá también virtualidad para arruinarlo todo y producir no el maximum bonum sino el maximum perversum.
  4. Banqueros financieros y grandes empresarios se nos presentan una y otra vez como si fueran los grandes gurús, la élíte ético-filosófica, o como si hablasen por algo mas que por sus propios intereses. Se convierten en héroes, para una muchedumbre, que infectada de sueño americano los adora aspirando algún día a ser como ellos. Así se nos presentan sus opiniones como si fueran autos de fe, premisas indiscutibles y verdades absolutas. Toda disidencia se convierte en herejía.
  5. La democracia queda convertida en un folclore que sólo sirve para que la élite se autolegitime ante la opinión pública, sin virtualidad alguna de cambio. Es posible defender sistemas no democráticos como opciones de gobierno, véanse las teorías platónicas o aristotélica sobre la política, pero es infumable en todo caso que los mercaderes pretendan erigirse en «aristoi» por las buenas. Hace poco ya veíamos encuestas en las que se reflejaba que ciudadanos de varios países empiezan a preferir gobiernos autoritarios, como herramienta eficaz para atajar problemas a los que ya no ven solución (algunos precisamente por la incapacidad de la democracia para imponerse a los mercados). Como sabía Aristóteles, la democracia no garantiza un buen gobierno (que nos lo digan a los españoles) pero si garantiza mayor grado de libertad caso de que haya un gobierno nefasto. Osea, se configura tristemente como el mejor de los malos gobiernos, lo que la hace virtualmente el mejor si somos de la opinión de que el poder por definición corrompe, como pensaba Lord Acton, o lo que es lo mismo, que no hay gobierno tendencialmente por sí bueno.



De todo lo anterior se deduce que precisamente el poder expansivo de estas élites económicas internacionalizadas, que va superando con creces al de los estados, tiene que ser minado hasta someterlo. Así que por negro que fuera el futuro fuera de sus dictados, cualquier camino que implique minar sus cuotas de poder significativamente no sólo es preferible, es un imperativo tomarlo, porque quizás aún estemos a tiempo de evitar catástrofes inimaginables que están por venir.



La decadencia cultural y política, los problemas del multiculturalismo.




Hablando de democracia, veía hace unos dias a una chica de origen africano, muy feliz de vivir en España, con tantos medios y soporte dados por ONGs que debe creer que está en el paraíso (un paraíso que desconocen todos los españoles empobrecidos, deshauciados, acuciados por las leyes, las cargas administrativas y la precariedad de su trabajo, si lo tienen) decir que las estructuras de Estado en Europa son antidemocráticas, porque los ciudadanos de la UE quieren acoger a los extranjeros sin límite, y sin embargo los gobernantes desatienden este anhelo. Infeliz, es víctima de lo que los antropólogos llamamos un «culto cargo». Los activistas pro-inmigración pueden armar mucho escándalo, pero no habrá gobierno europeo que se atreva al menos de momento a hacer un referendum sobre si se debe acoger o no a millones de ciudadanos extraeuropeos, especialmente musulmanes, africanos e indios, dentro de sus fronteras. Porque si lo hicieran, si la decisión fuese tomada democráticamente, en la mayoría de los países se decretaría la expulsión inmediata, el uso de violencia con armas contundentes en la frontera, el envío del ejército no para ayudar sino para repeler. No en vano los partidos de inspiración fascista crecen, pero también los izquierdistas con componentes anti-inmigración lo hacen, como el Movimiento 5 Estrellas.
Lo cierto es que la capacidad de acogida de nuestros estados es casi nula, puesto que son insostenibles , tanto se dice, los estados del bienestar con la población que ya tienen, menos sostenibles serán con población que sin haber aportado nada a las arcas pretende empezar a recibir en forma de derechos todo. Pero hay algunos que se beneficia de todo esto: los mismos sectores económicos del apartado anterior ¿por qué? Muy fácil, la curva de Phillips lo explica, se contribuye a crear una masa de indigentes «pobres» de reserva, necesaria para maximizar los beneficios, disminuir la litigiosidad laboral, arruinar el poder de los sindicatos, acabar con el poder de negociación de la izquierda y desorganizar la sociedad.
Ello aparte de que no todo se paga con dinero, nuestra libertad de expresión no tiene precio, y hay zonas en Europa donde esta ya no existe ¿se imaginan hablar de ciertas cosas en el centro de Bruselas?



Así las cosas, tenemos a un alcalde musulmán en Londres, lógicamente haciendo campaña por el «in» no por el «leave». Después de siglos para desembarazarnos del cristianismo, tras soportar nuestra Edad Media y tras las luchas del Renacimiento hasta llegar a la modernidad ¿ahora empezamos con esto? ¿Ahora que hemos sacado los crucifijos de las aulas tendremos que tener cuidado con las ropas que se ponen nuestras hijas? Estas son nuestras nuevas paradojas ¿ por qué se permite la financiación de obras apologéticas y proselitistas cuando ya hemos cercenado al cristianismo? La explicación de este multiculturalismo, no está simplemente en el buenismo ingenuo. Este buenismo malsano y atolondrado, multiculturalista y tan «respetuoso» de la «diversidad» no lo es tanto, pues no incorpora en esa «diversidad» a la cultura otrora dominante que se va disolviendo, y tiene tanto (en realidad más) derecho a luchar por su posición, ganada con el paso de los siglos. Además, como hacía Nietzsche preguntémonos otra vez a quién beneficia esto ... a las mismas élites económicas que reciben inyecciones de dinero de Arabia Saudí, que se lucran vendiendo armas que luego ya sabemos como reaparecen y para qué se utilizan, que necesitan masa de obreros indigentes y desesperados, sindicatos arruinados, sociedad multiestratificada para disolver en ruido los conflictos (mientras más desorden general, menos tiros llegan a la cúpula, qué cierto es eso).



Parecía un chiste ver en medio de la campaña por el Brexit, como la UE negociaba el tratado con Turquía para permitir la entrada futura y eliminar por lo pronto los visados. Ah, yo fui también imbécil en el pasado y creí que Turquía debía de tener derecho a entrar en el Club, ahora creo que somos los demás los que debemos tener derecho a salir, que entrase Turquia sería ya de por sí una excelente razón para salir y que Turquía esté en la Otan no la convierte en aliado, la Otan es en sí un enemigo muy peligroso, que sirve a las mismas estructuras de poder financiero y económico. Lo cierto es que sólo la amenaza de la libre circulación de turcos, es ya suficiente para legitimar la salida de la UE. El interés en estas medidas, que no es más que económico también, hace que las estructuras de la Unión, al contrario de lo que piensa aquella simpática africana no sean democráticas, nadie quiere esas hordas penetrando, el riesgo de quiebra de la Unión , que representa el Brexit, y el aliciente que podría ser para otros, haría que en este tema también, la Unión atendiera a las demandas de sus ciudadanos y se dejara de argumentar monsergas para mayor gloria de los poderes económicos.



Por otro lado, nada mejor para acabar con las teorías del «fin de la historia» a lo Fukuyama, que demostrar que no existe tal fin. Que un país salga de la unión demostraría que se puede salir, que hay vida más allá de la Unión, y permitiría hacer política puesto que en adelante ya no habría que complacer al «mercado único» como premisa principal y se podrían realizar otros proyectos con otros valores y otros enfoques. Si queremos que vuelva la política, es necesaria una demostración de que la UE no es invulnerable, que puede ser dinamitada y destruida desde dentro si no cumple con las expectativas que los ciudadanos pusieron en ella (uhm, un momento ¿alguna vez hubo alguna expectativa? ¿no empezó esto simplemente como un club de mercado, y no es lo que sigue siendo, sólo que ha conseguido doblegar los ordenamientos jurídicos para su mayor gloria?)



El IV REICH




Las prevalencias y manías de los germanos, son otro motivo de preocupación al que hay que poner freno. Esos que según sus propias encuestas siguen creyéndose «superiores» (sólo lo son como obreros especializados) a pesar de los numerosos escándalos (desde diseño de aviones suicidas, como el del Airbus fracasado en Sevilla, hasta los escándalos de automoción, etc. etc) diseñan las políticas de Europa a su propio antojo y nos van a llevar a la destrucción. La apertura a Turquía, por ejemplo y la guerra fría con Rusia (estúpidos ¿es que no os dieron bastante la última vez?) que precisamente si es Europa y heredera de la ilustración (modernidad) son síntomas de cerrazón . Pero aparte están los agravios comparativos, todos pagamos la reunificación alemana, que se produjo en contra de tratados internacionales, todos suspendimos las obligaciones de Alemania durante aquellas terribles inundaciones hace décadas, etc. Pero ahora ellos, sólo piensan en castigar, fustigar, imponerse por la fuerza, humillar, y destruir todo atisbo de oposición. Aplastar a Grecia, sancionar a España, a pesar de que nuestro presidente ha sido un vergonzoso lacayo. Han impuesto políticas económicas que no hay un científico social serio que comparta. Primero nos quieren llenar de extranjeros y luego fomentar la xenofobia. Hay que pararles los pies ... Salir de la Unión es la única demostración posible, y la necesitamos , de que puede uno librarse de esta mafia.



Sobre los efectos perversos económicamente hablando del Brexit.

También abundan las falacias:
  1. No es cierto que la salida de la UE presuponga un problema para circular por el continente: Todos los que gustamos de recorrer este continente maravilloso, sabemos que Europa no es la EU, hay países más allá, a los que podemos entrar libremente. La excepciones notables comienzan cuando nos alejamos hacia el Este, precisamente por nuestra negativa a relacionarnos adecuadamente con aquellos países que sí son Europa y nuestros absurdos enfrentamientos con Rusia. Hasta ahora nunca tuvimos problemas para entrar en Suiza, por ejemplo. Pero de seguir así, Suiza suspenderá permanentemente Schengen.
  2. El fin de Gibraltar u otros puertos francos: Argumento absurdo. El estatus de estos enclaves depende de otras cosas, no sólo de la Union. A fin de cuentas, siempre se ha quejado la Unión de que en Gibraltar no  cumple na normativa comunitaria, y así es porque tiene un estatus especial, nada obsta a que siga teniendo un estatus especial como lo tienen las islas anglonormandas.
  3. Contracción de la economía: ¿Qué economía? UK está desmantelando su estado de bienestar y no invierte en servicios. Perder un 3% como se augura de PIB o hasta un 7% ¿es un desastre? Algunos inmuebles pierden mucho más de valor para sus propietarios cuando los barrios se llenan de musulmanes que impulsan a los nacionales a abandonar la zona. ¿Cuánto valor pierde un inmueble ocupado? ¿Cuánto gasto requieren aquellos que ya no entrarían? La comparación es falaz y absurda aunque fuese real. Y nuevamente, no todo se paga con dinero. ¿Y la conflictividad social? ¿y el socavamiento de los valores propios? ¿La propia forma de vida en peligro, no tiene un valor superior? Además la posibilidad de hacer más política económica propia permitiría devaluar moneda, y no gente, como hizo el gobierno franquista en los 60, permitiendo el despegue económico. Hoy, paradójicamente, se nos llena la boca hablando de libertad mientras vamos dejando a la población en la indigencia, porque el sacrosanto Euro es intocable y devaluamos eso, a la gente, potenciando la inundación del mercado con productos (y trabajadores) del exterior y reventando los salarios y la economía productiva local.
  4. La seguridad social de los británicos de la Costa del Sol: no se preocupen Srs. Hubo soluciones antes y las habría después, compañías de seguros aparecerían encantadas, o convenios internacionales sacarían del paso, en cualquier caso las vacaciones de unos pocos son un argumento risible. Y atención médica aquí se da hasta a los «sin papeles»
  5. El temor al cambio: esto tiene un nombre, conservadurismo, y es una enfermedad. Toda forma de vida, toda sociedad, evolucionan. El conservadurismo es una ideología política que de por sí niega la idea de progreso. Esta claro que lanzarse al vacío es una irresponsabilidad, pero la facultad de reescribir el futuro es un derecho inalienable cuando es razonada y razonable.



Los emigrantes comunitarios: Reciprocidad, la clave




También intentando infundir el miedo, se pretende la apertura del infierno para los británicos en el extranjero y los extranjeros comunitarios en UK, bueno, la situacion de estos ya se está viendo limitada, que se limite la de ellos no sería ningún agravio, pero en todo caso la clave es la reciprocidad. Como en todos los tratados internacionales, así que en algunos casos podría suponer eso hasta una mejora, los ciudadanos a uno u otro lado del canal serían tratados en reciprocidad a como se trata a los extranjeros en el otro lado.

El agravio comparativo.




De Gaulle ya decía que el Reino Unido era la avanzadilla de los Estados Unidos en Europa, algo de eso hay. Pero más allá, su insistencia en obtener privilegios (que consigue) es una agravio comparativo al resto de la Unión, que idiotizada cede pensando que le va la vida en ello. No es para tanto. Las relaciones con UK siempre fueron complejas. Pero pretender que se reescriban leyes a su medida es pretender configurarse como metrópolis de la colonia europea. Esto no se puede consentir. Por esta razón somos los continentales los que deberíamos desear el brexit.



Odiar a la UE no es detestar a Europa




Este es un mensaje que se ha visto en la campaña de los partidarios del Brexit «love europe, leave UE». Y ciertamente que sería un acto de amor que se fueran, pues seríamos los principales beneficiados. Pero llama poderosamente la atención que este mensaje no se haya difundido en noticiarios y prensa ¿por qué ha sido así? Pues porque se pretende hacer ver que Europa y la UE son lo mismo y a la vez que la campaña anti UE en una campaña «racista» contra el resto de los europeos o cuanto menos «xenófoba» que no es exactamente lo mismo. Identificar al partidario del brexit con alguien que detesta a Europa, sus culturas y habitantes es un insulto a la inteligencia y no se corresponde con la realidad. Se trata de una insidia perversa que pretende hacernos creer que la Unión Europea es lo mismo que Europa y que el modelo político que propugna se identifica plenamente con los habitantes del continente, que a decir verdad estamos hasta el gorro del mismo.



CONCLUSIONES:




El Brexit es una oportunidad de demostrar que hay vida fuera de la Unión, que las políticas de la UE son perversas, que no queremos que se disuelvan nuestras identidades, que los criterios economicistas capitalistas no son universales, que la gente, nuestros nacionales merecen un respeto ma allá de los beneficios de la inmigración para el sistema neoliberal, de poner freno al multiculturalismo expansionista desintegrador, de recuperar la política para el Estado, de demostrar que el modelo de la UE no es el único y de que no estamos ante el final de la historia. Es una oportunidad de arrojar una buena bofetada al conservadurismo y volver a soñar con la idea de progreso, de empezar otra vez para hacerlo mejor y de librarnos de la cultura del miedo. ¿Será doloroso? Lo son todos los divorcios, pero a la larga se demuestran que eran la mejor solución. Asumir un fracaso es doloroso, pero no asumirlo y seguir embargado de él hasta el final de nuestros días convierte la vida entera en fracaso y no deja resquicio para aspirar a algo mejor.
U.K ¡Vete ya!



Por desgracia, me temo que so salga la opción del Brexit victoriosa, hay demasiados intereses en juego, se tocarán todos los resortes y se harán todas las trampas. Pero aún me quedan unas horas para soñar con el milagro.